Mostrando entradas con la etiqueta taller. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta taller. Mostrar todas las entradas

Martes 19/10: Taller de Crecimiento

"¿Violencia de género ó género violento?"

A. El economista Amartya Sen (Premio Nobel de Economía 1998) describe siete tipos de desigualdades entre varones y mujeres a escala universal:


1. Inequidad de mortalidad, basadas en las diferencias de nutrición y salud que reciben las mujeres (África y Asia).

2. Inequidad de natalidad, a causa de las preferencias de los niños sobre las niñas en las sociedades patriarcales y las prácticas de aborto selectivo conforme al sexo (este de Asia, China, Corea del Sur, entre otras regiones).


3. Inequidad en el acceso a educación, tanto en Asia, África como en América Latina.


4. Inequidad en oportunidades especiales de educación superior y praxis profesional, incluso visibles en países desarrollados de Europa y Norteamérica.


5. Inequidad profesional, referida a la división sexual del trabajo y del ejercicio profesional.


6. Inequidad en la propiedad de vivienda y territorio, lo cual repercute en las actividades comerciales, económicas y sociales de las mujeres.


7. Inequidad doméstica, relativa a los roles y responsabilidades que desempeñan las mujeres en el ámbito privado de la casa y la familia.



A. Sen, Desarrollo y libertad, Barcelona, 2000.
(Google: “Many faces of gender inequality”)



La categoría de género surge en las ciencias sociales como una herramienta de análisis de la realidad, que permite desocultar las causas de las desigualdades entre varones y mujeres.


B. La violencia está siempre ligada al poder. Es una forma abusiva de ejercicio de poder que produce un daño mediante la fuerza psicológica, física, económica, política, social. Implica un desequilibrio de poder. Violencia, maltrato y abuso son sinónimos. Implica la existencia de un arriba y un abajo, reales o simbólicos, con roles complementarios que indican una asimetría de poder. La fuerza (psicológica, física, etc.) es empleada como un modo de someter al otro, a través de la anulación del otro en cuanto otro.


La violencia puede ser física (desde el pellizco al asesinato), emocional (hostilidad verbal crónica con insultos, burlas, críticas, desprecios, descalificaciones, humillaciones, amenazas, controles, estrategias de aislamiento en relación a la familia extensa y red social) y sexual (imposición de actos sexuales contra la voluntad de la mujer, o en el caso de menores cualquier contacto sexual por parte de un adulto).


La problemática de la violencia en el interior de la familia (y de la violencia hacia la mujer en general) responde a una multideterminación en la que intervienen desde factores individuales psicodinámicos hasta factores socioculturales. Sin embargo, la determinante ligazón de la violencia con el poder nos conduce a subrayar el lugar preponderante que en la génesis de las relaciones de maltrato ocupan las creencias acerca de la femineidad y la masculinidad, del lugar y las funciones de la mujer y del varón, es decir, de los estrereotipos de género.


A continuación revisaremos algunas creencias que se detectan al trabajar con personas involucradas en relaciones de violencia conyugal. Lo haremos desde una escucha de género de los conceptos expresados por ellos mismos o por los testigos.


Él:
“Lo que pasa es que ella y los chicos no me respetan”.
“No es posible que llego después de trabajar y la casa es un desastre. Cómo no me voy a enojar”.
“En los temas de la plata no te metás porque vos de eso no entendés”.
“Me pongo nervioso porque ella me provoca, me lleva la contra, hace lo que quiere”.
“No se puede quejar, no le falta nada, le compro lo que quiere, la llevo de vacaciones”.
“Yo no soy violento, no es que le pego todos los días, nunca la dejé marcada”.

Ella:
“Yo no quiero separar la familia ni dejar a mis hijos sin padre”.
“El es así porque de chico sufrió mucho”.
“Vengo para saber qué tengo que hacer para ayudarlo”.
“Siempre pensé que con amor lo iba a cambiar”.
“El tiene su carácter, pero lo quiero”.
“Él es como dos personas, está bien y de repente se pone como loco si no se hace lo que él quiere, yo le hago caso para que él no se ponga malo”.
“No me puedo separar de él porque él es como mi brazo o mi pierna”.
“No, él no es violento, sólo me empuja o me agarra fuerte de los brazos, sólo una vez me agarró de los pies y me arrastró afuera de la cama”.


La madre de ella:
“Tenés que aguantar, tiene su carácter pero es un hombre bueno, no te hace faltar nada”.
“Tenés que perdonar por el bien de la familia”.

Para pensar...

Desde una escucha de género: ¿Qué concepciones culturalmente construidas (o creencias) acerca de la femineidad y la masculinidad descubrimos detrás de estas frases?

La Dra. Mónica Ukaski es médica psiquiatra y psicoanalista. Además como teóloga forma parte del programa de estudios Teologanda.

Martes 27/07: Taller de Crecimiento

Familia

Tres imágenes bíblicas para comenzar:

•LA FIGURA DE JOSE: Ponerse en camino de a dos. Compañeros de camino (incierto)

•LOS DISCIPULOS DE EMAÚS: Dos proyectos distintos, un mismo camino. Jesús acompaña, clarifica, y es quien unifica.

•EL ENCUENTRO CON MAGDALENA: “No me retengas” LIMITES.


El Sacramento del matrimonio nunca va a atentar contra nuestra naturaleza y nuestra realidad humana. Está en nosotros, en nuestra relación el seguir haciendo las cosas que nos gustan y nos hacen bien.
Tiene que existir el deseo de caminar con otro. Discernir para hacer elección del estado de vida. Muchas veces creemos que el matrimonio es la regla, que es lo que hay que elegir si no hemos optado por un estado de vida religiosa. Influencia cultural.
El seguimiento de Jesús expresado en el amor humano reclama grandeza de corazón, humildad para descubrir el camino, gestos de verdadera escucha y respeto por el otro haciendo del encuentro una verdadera comunión e intimidad.
Exige además la magnanimidad de un corazón lleno de misericordia que aceptó primeramente el perdón de Dios.

Los límites:
La afirmación de los propios límites crea relaciones saludables.
El encuentro de Jesús resucitado con María Magdalena muestra cómo la delimitación crea una relación. (Jn 20, 1-18)


“No me toques porque aún no he subido a mi Padre”. NO ME RETENGAS
Jesús pone un límite. No permite que lo retengan, pero esta delimitación no destruye la relación. Por el contrario permite la relación en otro nivel. En el otro siempre existe algo que está sustraído a nuestro acceso.


María Magdalena puede soltar a Jesús porque la palabra del amor que ha escuchado es mas fuerte que el no de la delimitación. El no de la delimitación profundiza su amor, y confirma ese amor en un estado profundo: TE AMO

Peligros en el amor: (ej. De la hiedra)

La cercania excesiva daña, siempre se necesita también cierta distancia. Las personas deben delimitarse entre si, deben soltarse para volver a sentir ganas de estar el uno con el otro. Si las parejas están demasiado juntas, a menudo también aumentan las agresiones, y estas, son un llamado para reservar el espacio propio.
El peligro es no ver al otro en su propia existencia, como el totalmente otro, sino que lo percibo en la medida en que me ayuda a encontrarme a mi mismo.
En el otro existe un espacio al cual no tengo acceso, y sólo si respeto este misterio la relación será exitosa. Si en cambio necesito al otro para mi propia realización, constantemente estaré decepcionado.
La pareja debe desarrollar un equilibrio entre el yo y el nosotros, entre la autonomía y la unión, y entre el dar y el recibir. El que quiere hacer todo solo se aparta tanto del otro que no puede existir un espacio común necesario para la vida en pareja. Quien solo es dador, en algún momento se sentirá usado. Y el tomador será cada vez más pasivo y carente de ideas, se apaga. Sólo si ambos toman y dan nacerá una relación mutua que no estreche sino que sea fecunda.
Una relación saludable también necesita la agresión como fuerza delimitadora y simultáneamente aferradora para mantenerse viva.
En el amor muchas veces se suprimirán los límites para fusionarse entre sí. Pero luego volverán a establecerse los límites para poder comunicarse recíprocamente.
Los límites brindan claridad a la relación, y por ende LIBERTAD.

¡No me toques!
Un amor que encarcela, estrecha al otro y ahoga poco a poco el amor. El amor precisa una actitud que encontramos en las claras palabras de Jesús: “¡No me toques!”. Cuando alguien siente que lo retienen tratará violentamente de soltarse y liberarse. O se sustraerá cada vez más al amor del otro. Para que el amor permanezca vivo NECESITA CERCANIA Y DISTANCIA. Este equilibrio ES UN ARTE. (EJ de los ERIZOS de Freud)

Todo vínculo es un proceso de construcción, y sus materiales más ricos son las diferencias y el modo en que se aprende a complementarlas sin anularlas.


EL CAMINO PARA EL AMOR:

Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás. Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación. Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar,ya que nadie da lo que no tiene dentro de sí. Ninguna relación te dará la paz que tu mismo no crees en tu interior. Ninguna relación te brindará felicidad que tu mismo no construyas. Solo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirle bien convencido: "No te necesito para ser feliz". Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer. Sólo se podrá ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra. Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable. Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que sólo trae frustraciones. Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle a la otra persona "Sin ti me lo paso bien", ese día estarás más preparado para vivir en pareja.

Nos hemos educado en la idea de la "media naranja", en que somos seres incompletos que necesitamos del otro para hallar la sensación de plenitud. Los cuentos de hadas siempre terminan con el encuentro del príncipe azul y el consabido "y vivieron felices". Y creemos en esos cuentos. Y nos empecinamos en habitarlos. Entonces aparecen frases como "el otro me hace sufrir" , "el otro no comprende" y permanecemos atados a relaciones donde seguimos esperando que algo externo a nosotros cambie, y nos traiga la paz, el equilibrio, el amor, la felicidad. Nada encontraremos en el otro si primero no lo hallamos en nosotros. Es un largo proceso que puede tomarnos toda la vida, y al transitar ese camino, nos encontramos con partes nuestras que preferiríamos no reconocer, con dolores, con miserias personales... pero vale la pena. Antes de acudir al encuentro del otro, deberíamos intentar el encuentro con nosotros mismos...

Autor Desconocido

Una cosa es amar mucho y otra cosa es amar BIEN. Hay que amar bien!

“TODO EXCESO ENFERMA” (El secreto es la armonía).
ARMONIA: Es la actividad del amor. Si me amo a mi mismo tengo que buscar la armonía, y si amo a alguien tengo que estar en armonía. “SI SOY MEJOR, DOY MEJOR. SI DOY MEJOR, HAGO MEJOR”.

“EL MIEDO SIEMPRE DICE TAPA Y CALLA, EL AMOR SIEMPRE DICE ABRE Y HABLA”



IMÁGENES BIBLICAS PARA REFLEXIONAR:

EMAÚS:

La flexibilidad. La capacidad de caminar y desandar el CAMINO.

RECONOZCO:
Mirar al cielo
Pronunciar la Bendición (dar gracias)
Lo partió.


MARIA MAGDALENA:

¿Siento que puedo amar sin poseer?
¿Sé poner límites en el amor (relaciones, vinculos, amigos, pareja, familia, etc)?
¿Me siento libre para decir “no” sin temor a que el otro se ofenda? “No me retengas”

JOSE:


¿Puedo asumir al otro tal cual es (distinto que yo)?
¿Qué situaciones NO COMPRENDO pero me invitan a caminar de todos modos? (LA DIVINIDAD SE ESCONDE) EE
¿Puedo ser sostén de otros?
¿Puedo colaborar sin GRATIFICACIONES estridentes?
¿Siento verdaderamente que los materiales más ricos en una relación son las DIFERENCIAS y el modo en que se aprende a complementarlas sin anularlas?

Extracto de Erich Fromm: El arte de Amar
Además del elemento de dar, el carácter activo del amor se vuelve evidente en el hecho de que implica ciertos elementos básicos, comunes a todas las formas del amor. Esos elementos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

Que el amor implica cuidado es especialmente evidente en el amor de una madre por su hijo. Ninguna declaración de amor por su parte nos parecería sincera si viéramos que descuida al niño, si deja de alimentarlo, de bañarlo, de proporcionarle bienestar físico; y creemos en su amor si vemos que cuida al niño. Lo mismo ocurre incluso con el amor a los animales y las flores. Si una mujer nos dijera que ama las flores, y viéramos que se olvida de regarlas, no creeríamos en su "amor" a las flores. El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. El Amor y el trabajo son inseparables. Se ama aquello por lo que se trabaja, y se trabaja por lo que se ama. El cuidado y la preocupación implican otro aspecto del amor: el de la responsabilidad. Hoy en día suele usarse ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser "responsable" significa estar listo y dispuesto a "responder". Jonás no se sentía responsable ante los habitantes de Nínive. El, como Caín, podía preguntar: "¿Soy yo el guardián de mi hermano?" La persona que ama, responde. La vida de su hermano no es sólo asunto de su hermano, sino propio. Siéntese tan responsable por sus semejantes como por sí mismo. Tal responsabilidad, en el caso de la madre y su hijo, atañe principalmente al cuidado de las necesidades físicas. En el amor entre adultos, a las necesidades psíquicas de la otra persona.
La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que les es propia, y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie. El respeto sólo existe sobre la base de la libertad: " l'amour est l'enfant de la liberté", dice una vieja canción francesa; el amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación.
Respetar a una persona sin conocerla, no es posible; el cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento sería vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento; el que constituye un aspecto del amor no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta el meollo. Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mí mismo y ver a la otra persona en sus propios términos. Puedo saber, por ejemplo, que una persona está encolerizada, aunque no lo demuestre abiertamente; pero puedo llegar a conocerla más profundamente aún; sé entonces que está angustiada, e inquieta; que se siente sola, que se siente culpable. Sé entonces que su cólera no es más que la manifestación de algo más profundo, y la veo angustiada e inquieta, es decir, como una persona que sufre y no como una persona enojada.
Pero el conocimiento tiene otra relación, más fundamental, con el problema del amor. La necesidad básica de fundirse con otra persona para trascender de ese modo la prisión de la propia separatidad se vincula, de modo íntimo, con otro deseo específicamente humano, el de conocer el "secreto del hombre". Si bien la vida en sus aspectos meramente biológicos es un milagro y un secreto, el hombre, en sus aspectos humanos, es un impenetrable secreto para sí mismo -y para sus semejantes-. Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos que podamos realizar, no nos conocemos. Conocemos a nuestros semejantes y, sin embargo, no los conocemos, porque no somos una cosa, y tampoco lo son nuestros semejantes. Cuanto más avanzamos hacia las profundidades de nuestro ser, o el ser de los otros, más nos elude la meta del conocimiento. Sin embargo, no podemos dejar de sentir el deseo de penetrar en el secreto del alma humana, en el núcleo más profundo que es "él".


AMDG

MARTES 08 DE JUNIO DE 2010 - TALLER DE CRECIMIENTO

“SOS Comunidad: mecanismos para salvar la Comunidad”




Cómo mejorar la comunicación
Dinamismo de la Ventana de Johari




La información contenida en dichas franjas y columnas no es estática, sino que se desplazan de un cuadrante a otro, en la medida en que varían dentro del grupo el grado de confianza recíproca y el intercambio de feedback. Como resultado de dicho movimiento, el tamaño y el formato de los respectivos cuadrantes experimentarán otras tantas modificaciones en el interior de la ventana.



Así es que a medida que se va ampliando el Área Libre gracias a una mayor comunicación, su evolución hace que se reduzcan las restantes áreas. Y lo ideal es que la mencionada Área Libre vaya precisamente ampliando su radio de acción, de forma que se reduzca al mínimo el resto de las áreas desconocidas, tanto de los demás como de nosotros mismos.

El Área Libre se va ampliando a medida de que:

1. Yo tengo amplitud mental para recibir un feedback de la gente con la que me relaciono, animando a los otros a me den un feedback, que me digan lo que piensan, que no me van a herir, que no me voy a enloquecer si me dicen algo que no me gusta mucho (Se reduce el Área Ciega)


2. Me animo a expresar lo que siento, mis emociones y dar un feedback yo a los demás, les expreso lo que pienso de ellos, lo que creo que debería cambiarse. (Se reduce el Área Oculta)

3. Trabajo en pos de un mayor autoconocimiento. Veo mis actitudes, descubro mis reacciones, etc. (Se reduce el Área Desconocida)

Lo ideal es que la mencionada Área Libre vaya precisamente ampliando su radio de acción, de forma que se reduzca al mínimo el resto de las áreas.

Cómo mejorar el dialogo
Principios para la obtención de Feedback

Al iniciar nuestra participación en un grupo, comunicamos todo tipo de informaciones de las que no somos conscientes, pero que son captadas por las otras personas. Tales informaciones pueden reflejar la forma de expresión de nuestra manera de ser, de nuestro modo de hablar o del estilo que adoptamos en nuestra relación con los demás.

Dado que el segundo cuadrante de la «Ventana de Johari» contiene informaciones que los integrantes del grupo conocen respecto de nosotros, pero de las que nosotros no somos conscientes, el único medio de aumentar nuestra concienciación de tales informaciones consistirá en obtener feedback del grupo. Consiguientemente, necesitamos desarrollar una actitud de receptividad tal que incite a los miembros del grupo a darnos feedback. Es preciso, pues, poseer capacidad de recibir feedback; y para que éste sea eficaz, es necesario que sea:

Aplicable
Que vaya dirigido a un comportamiento susceptible de ser modificado mediante el reconocimiento del punto en que se produce el fallo y mediante el esfuerzo personal tendente a corregir la «desviación».
Por ejemplo: «No me gusta tu manera de hablar» es un feedback inútil que no beneficia en absoluto la comunicación, dado que la información que contiene no es aplicable por el receptor. No contiene referencias para evaluar el comportamiento defectuoso. Cuando señalamos alguna limitación sobre la que la persona no posee control alguno, sólo conseguimos aumentar su frustración. Si, por el contrario, decimos: «Estás hablando en un tono demasiado alto, y siento que me estás retando», entonces el mensaje si contiene unos datos concretos que pueden ser examinados por el receptor, con lo cual estará en condiciones de aplicar el feedback.

Neutro
El feedback ha de ser más descriptivo que valorativo.
Por ejemplo: (1) «Tenés manía de hablar con afectación» (El feedback está dando un juicio de valor);
(2) «Esta parte del documento es un tanto rebuscada; hay que buscar un lenguaje más directo» (El feedback es neutro).
Evitando el uso del lenguaje valorativo se reduce la necesidad de que la otra persona reaccione de manera defensiva.
Evitar hacer interpretaciones previas:
Por ejemplo: «Llegaste tarde; seguro que ha sido porque te quedaste dormido» no es lo mismo que decir «Llegaste tarde; ¿te pasó algo?».

Oportuno
Saber cuándo hay que ofrecer feedback es tan importante como saber el modo de hacerlo. Debe ofrecerse en el momento oportuno. Es preciso ser consciente de cuál es el mejor momento y de cuándo va a ser más constructivo; y de si debe ofrecerse en privado o en el grupo. Por lo general, resulta mucho más efectivo cuando se ofrece inmediatamente después de haberse producido el hecho o la conducta en cuestión. Cuando algo no marcha bien, lo mejor es poner las cartas sobre la mesa, abrir el juego, a fin de poder devolver a la relación su anterior equilibrio funcional y emocional.
Puede ocurrir, por lo demás, que el comunicador no esté en condiciones psicológicas de mantener un diálogo sereno, por problemas personales o del tipo que sea. Entonces, probablemente sea más prudente esperar a recuperar la serenidad personal interior, al objeto de que el feedback sea especialmente beneficioso. El criterio de la oportunidad reside justamente en la capacidad del comunicador para discernir si tanto él como el receptor están en ese momento en condiciones favorables para que el feedback produzca un efecto positivo.

Solicitado
El feedback, más que impuesto, debe ser solicitado.

Directo
El feedback ha de ser ofrecido personal y directamente, sobre todo si es negativo. Pero resulta fatal para la relación entre dos personas la recepción de un feedback negativo por medio de un tercero. En este caso, lo que podría haber sido utilizado en beneficio de la estabilidad de las relaciones, pasa a destruirlas por no haberse dado una auténtica comunicación.

Específico
Cuando el feedback es abstracto puede acarrear un resultado negativo, porque el receptor no dispone de informaciones suficientes para comprenderlo y utilizarlo.
Por ejemplo, cuando un compañero de trabajo dice a otro que le considera una persona escasamente adaptada, el feedback se reduce a una simple declaración sin resultados significativos. En cambio, si el mismo compañero hubiera detallado el contenido del mensaje, probablemente las consecuencias serían más positivas. Supongamos que, en lugar de haber tachado de inadaptado a su compañero, le hubiera dicho: «No es ésta la primera vez que te comportas así en nuestras reuniones; tu actitud suele ser no participativa y como de aislamiento. En nuestra última reunión te desentendiste de la decisión, y ello ha perjudicado el posterior quehacer del equipo». A partir de estos datos, el receptor estaría en condiciones de auto-evaluar su actuación y revisar su actitud de distanciamiento.


Nada de esto es una verdad oculta que se ha revelado ahora. Es una cuestión de sentido común y sensatez. El problema es que a veces nos da miedo encarar a alguien porque tememos cómo será su reacción…

Pues bien, dice la Biblia, sean astutos como serpientes y mansos como corderos.

No todo el mundo está psicológicamente preparado para recibir un feedback. Inclusive hay momentos en los que nosotros mismos tampoco estamos psicológicamente preparados para recibirlo. Hay que saber encontrar el momento y la manera.

El camino del Perdón

El perdón, la capacidad de perdonar, es un signo de salud psíquica y madurez cristiana. Lo que más “oscurece el pozo” es la incapacidad de perdonar.
Con respecto al perdón, constantemente se escuchan frases o se ven actitudes como estas; que revelan una gran confusión con respecto a lo que lo que es realmente el perdón.

Existen también algunas concepciones falsas con respecto al perdón:

- Identificar perdón con olvido: Si se identifica perdón con olvido, se va por mal camino, al contrario, sólo se puede perdonar bien si se recuerda bien. Solo si está enfrente lo que pasó se puede perdonar, porque perdonar implica integrar y esto supone un proceso, si no se está escondiendo… Frases como “olvido y perdón” o “borrón y cuenta nueva” usadas en el contexto de los crímenes cometidos en represiones y guerras en América Latina, son usadas como la mejor garantía de volver a cometer los crímenes. Hay personas que se sienten mal porque no olvidan, y piensan entonces que no han perdonado. Perdonar exige tener claro todos los datos, exige el recuerdo. Más aun, no olvidar es precisamente la condición o posibilidad de que se pueda integrar las cosas. Es necesario para el proceso del perdón recordar. Incluso, es una señal de salud mental y de madurez humana decir: yo perdono pero no olvido.

- Identificar el perdón con la negación: Es como decir: no pasó nada. Esto se convierte en una bomba que estalla con el tiempo. Si se niega la ofensa y las injusticias que se han cometido, no es posible perdonar de verdad. Es necesario recordar los hechos, y además el dolor, la vergüenza, la tristeza y la cólera que causaron, para poder iniciar un proceso de perdón en el que se desahogue y se canalicen de una manera aceptable y sana estos sentimientos.

- Identificar el perdón con un acto de voluntad: “si quisieras, podrías perdonar” Esta concepción la enseñan las mamás, “perdona a tu hermano” igual en la escuela, en la Iglesia. Esta idea hace pensar que el perdón es algo que se impone. Cuando se constata que a pesar del deseo, hay incapacidad para perdonar, entonces crece el sentimiento de malestar y de culpa. Efectivamente el perdonar implica la voluntad, pero requiere también una gran cantidad de otras cosas. Es un proceso…Supone algo de voluntad pero es más complejo. También es equivocado negar la necesidad de perdonar al otro. Cuando se afirma que no hay nada que perdonar, en el fondo, se está diciendo “tú no eres quien para ofenderme, no te da el cuero para molestarme”

- Identificar el perdón con una acción exclusiva de Dios: Cuando se asume el perdón como una acción que solo puede hacer Dios, la persona se exime de su responsabilidad ante los hechos, y de su necesario compromiso en la transformación de dicho sentimiento. Igualmente errónea es la percepción del perdón como un mandato de Dios unilateral, que no cuenta con la realidad psicológica del hombre. Jesús nos pide perdonar 70 veces 7 ¡pero no en 7 minutos!

- Identificar el perdón con renunciar a que se haga justicia: Perdonar no significa que haya que eximir a la persona de que se haga responsable del daño que ha hecho. Se puede perdonar, es decir, dejar de sentir cólera, odio, rencor y deseo de venganza, pero esto no significa que quien cometió un crimen se haga cargo de las consecuencias del hecho. ¿Quien dice que perdonar supone negar que lo malo es malo y lo bueno es bueno? Perdonar no es renunciar a la justicia, sino hacer justicia en la ley y no movido por la pasión.

- Creer que perdonar es volver a la situación en que se estaba antes. Creer que es posible hacer borrón y cuenta nueva, que todo empiece de nuevo, como si nada hubiese pasado. Que todo sea nuevo exige confianza y esta no se logra con solo decir te perdono. En muchas ocasiones se puede dar el perdón, pero no se puede restablecer la situación que se vivía antes de la ofensa.

Estas imágenes falsas repercuten en el ámbito psicológico porque hacen sentir malestar y llevan a la culpabilización.
El perdón es un camino…Necesita tiempo para recorrerse… No es como pasar una página.
Cuando el proceso de armonización se traba, se atora, se puede ayudar a desbloquearlo con el proceso del perdón, en cada uno de los elementos por armonizar.

¿Cómo darse cuenta de que uno está en el proceso del perdón?
El gran indicador de que se está en un proceso de perdón es que se haya terminado el deseo de venganza y el resentimiento (la indiferencia es una manera de resentimiento).
Cuando persiste el sentimiento negativo es que no se ha podido expresar toda la cólera, o no se ha sacado el mensaje al acontecimiento.

Es importante tener claro que justicia es diferente a venganza… ¿Cómo distinguir cuándo el móvil es vengativo y cuándo es de justicia? Porque en la venganza se es juez y parte: se toma la justicia en las propias manos. Es un fenómeno menos emocional. En cambio la justicia es un acto en el que se confrontan hechos contra leyes, contra una estructura jurídica, en donde hay ciertas penalidades por ciertos actos. La justicia nace de las leyes, de los derechos humanos que están legislados desde hace mucho, y en donde la infracción a ciertas cosas tiene unas penalidades.
Los otros indicadores es saber canalizar y expresar la cólera y la tristeza, encontrar la ventaja - el mensaje que deja el acontecimiento - y tener la capacidad de ver al agresor con ojos diferentes, una mirada que permita captar lo positivo que hay en él.

EJERCICIO
Para poder recorrer el camino del perdón, existe un requisito básico: que haya cesado la ofensa, implica que haya un espacio de libertad. Si la ofensa persiste, es necesario hacer otro tipo de trabajo terapéutico, pero no el proceso de perdón.

- Expresión de cólera: poder expresar la cólera – generalmente mezclada con dolor – y la rabia que ha generado el hecho, el daño. Si no se saca la ira, esta se convierte en deseo de venganza velada o descubierta, o en enfermedad. Hay que estar muy atentos a esto, porque la venganza no es el placer de los dioses sino un bumerán: recae sobre quien lo lanza.
- Delimitar la ofensa: evaluación de las “perdidas de la guerra”. ¿Qué es lo que me ofendió? Saber separar la ofensa de la propia persona. Desmagnificar la ofensa, objetivarla. No es “acabaron con mi fama y todos lo creyeron” sino “me quitaron un trozo de mi fama y dos lo creyeron”.
- Reivindicar el propio derecho: yo tenía derecho a que no me hicieran esto. Esto es justamente lo que produce mi enojo.
- Hacer la conexión con las heridas personales: la herida puede fomentar o aumentar la dimensión del hecho. Si el hecho toca la herida, y ésta no está trabajada, es más difícil perdonar, porque el golpe se sobredimensiona.
- Sacarle el mensaje al hecho: esto tiene un efecto mecánico, baja el deseo de venganza, entonces, inmediatamente aumenta la misericordia. Puede ayudar el ejercicio de hacer una nube. Para sacar el mensaje sirve recordar que “mi enemigo es mi mejor maestro”. Solo el enemigo me dice lo que los otros me ocultan.
- Diálogo: Hablar con esa persona (o hecho) o escribirle. Si no es posible entregar lo escrito, ayuda, por lo menos, expresar el sentimiento en forma escrita. Puede ayudar hacer el ejercicio de la silla vacía para que quien me ofendió me explique su situación. Es necesario hacer el ajuste de cuentas, deslindar las culpas. Es importante el reconocimiento de las responsabilidades de cada uno, pues salvo en casos muy especiales, también hay algo de culpa en la persona ofendida. Es decir, en cualquier hecho siempre hay un porcentaje de responsabilidad en cada uno, nunca hay impunidad total[1].
- Cambio de percepción: Este camino del perdón ayuda a:
- Ver a esa persona o hecho con diferentes ojos.
- Ver a esa persona con los ojos de Dios, desde los ojos de Dios: a ésta la quiere Dios como a mí, y es tan hijo suyo como yo, y a puesta por ella como por mí.


[1] En esto de la delimitación de mi culpabilidad hay que tener en cuenta que muchas veces puede ser ofendido porque tengo la “culpa” de alguna ofensa que he recibido, por ejemplo, por la extracción de clase a la que pertenezco – o a la que adhiero -, al grupo étnico, etc. Que de ordinario oprimen y explotan a otros grupos humanos. Esto sería aprender a reconocer la “culpa” de gozar de una condición privilegiada (en cualquier aspecto) en detrimento y ventaja frente a otras personas. Por otra parte hay que saber distinguir la culpa jurídica Ej. siempre el adulto es responsable y culpable en una situación sexual con un menor de edad) de la culpa psicológica que puede experimentar el menor. Esta culpa no se rige por la lógica jurídica ni racional, pertenece a la lógica de las sensaciones y se trabaja con el auto perdón.

Martes de Taller

Querid@s amig@s;



El martes pasado tuvimos un taller de crecimiento sobre el compromiso social y el laico donde conocimos la vida de Enrique Shaw (1921-1962), laico y Siervo de Dios, padre de familia y fundador de ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas). Tambien estuvieron Marita de Lorenzi y la Lic. Bettina Gonzalez compartiendonos sus testimonios.


Para aquellos que no pudieron estar presentes, abajo podrán ver un documental sobre la vida de Enrique.




El martes que viene 18 de mayo tendremos nuestro encuentro de oración y finalizaremos con la Eucaristía preparando nuestro corazón para recibir al Espiritu Santo.


Como siempre los esperamos a todos y cada uno en el CEIA a las 20 hs.


A mayor gloria de Dios


Equipo de Encuentros Ignacianos.-

Taller de Crecimiento

Martes 13 de abril de 2010

Cómo se comporta una comunidad
(actitudes humanas básicas)

“En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Todos eran muy bien vistos, ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles, luego se distribuía según las necesidades de cada uno.”( Hch 4,32 ss)

De seguro que las cosas no fueron tal como lo relatan el libro de los Hechos de los Apóstoles. No existió tal comunidad ideal y nunca los cristianos vivieron en perfecta armonía la caridad y solidaridad. Pero esta exposición idílica no pretende una propaganda fraudulenta ni desea mitificar lo que fue considerablemente menos perfecto. Se trata más bien de remarcar un elemento esencial de la vivencia cristiana que es la dimensión comunitaria. El Evangelio, tal cual lo vivió y predicó Jesús no se puede vivir en serio si no hay una comunión de ánimo y se comparten los bienes tanto espirituales como materiales en actitud de responsabilidad mutua. Así la comunidad o grupo de vida tiene un papel determinante en el crecimiento humano y en la madurez espiritual de los cristianos de todos los tiempos. El hecho de compartir la experiencia religiosa en comunidad ya es, en sí mismo, terapéutico. Presentamos algunos factores básicos que deben darse en el grupo para que éste ejerza esta función terapéutica, sanante[1]:
[1] Cfr. Corey, Gerald, Teoría y práctica de la terapia grupal. DDB (Biblioteca de Psicología) Bilbao 1995, p s83

Confianza y aceptación
La confianza de los participantes del grupo entre sí, y de estos con el acompañante -cuando se tiene y/o está presente- o por lo menos la expresión clara de cualquier síntoma de desconfianza, es uno de los factores claves para que el grupo ejerza su tarea terapéutica. La confianza se manifiesta en la aceptación mutua, la profundidad en las experiencias vitales que se comparten, y el riesgo de compartir las reacciones en el aquí y el ahora. La aceptación hace que crezca la asertividad, pues si cada persona se siente acogida y libre para ser como es, sin el riesgo de ser rechazada, sabe que no es necesario hacer nada para agradar a los otros.

Empatía e interés
La empatía exige la capacidad para percibir el sentimiento del otro y conectarse en lo profundo con él. Permite apreciar honestamente al otro. Implica interés: relación genuina y activa con cada miembro del Grupo. Sólo cuando se experimenta la empatía y el interés de los otros, se hace posible la apertura: transparente y profunda.

Esperanza
El cambio es posible cuando se cree en él. Es necesario que los miembros de la comunidad tengan la convicción de que pueden romper, con la gracia de Dios y el trabajo personal, sus cadenas con el pasado y pueden ser activos en el enriquecimiento de sus vidas. Es requisito fundamental para el proceso de crecimiento personal en el ámbito individual y grupal, que se crea en la posibilidad de sanar la propia herida (la parte vulnerada) y en la capacidad de potenciar el pozo de las cualidades (el manantial). La esperanza en sí misma es terapéutica y motivadora.

Libertad para experimentar
La comunidad se convierte en un espacio vital en el que es posible experimentar conductas nuevas, -ensayar cambios de comportamientos que se quieren modificar, e imaginar maneras nuevas de vivir escenas la vida diaria- sin miedo a ser censurado. Técnicas como el sociodrama y el juego de roles, facilitan esta vivencia.

Compromiso con el cambio
Para que se dé el cambio, además de la esperanza, de creer en él, es necesario tener un compromiso con este. El cambio no se da con el mero deseo de cambiar, se requiere compromiso personal -consigo mismo - en primer lugar-, pero también con la experiencia de apertura al grupo, y la ejecución de los ejercicios de interpelación y las herramientas terapéuticas, propuestos como medios para el proceso de conocimiento y cimiento personal.

Intimidad
La intimidad auténtica en un grupo se da cuando ha habido una revelación profunda de cada miembro, les permita sintonizar a unos con otros. La intimidad aumenta en la medida en la que se recorre conjuntamente el camino del conocimiento y crecimiento, y se comparte el proceso de sanación. Cuando se experimenta en la comunidad que, independientemente de sus diferencias, todos comparten ciertas necesidades, deseos, ansiedades y problemas; cuando se descubre que todos enfrentan problemas similares, se incrementa la intimidad, y se hace posible trabajar los temores relacionados con ella y las resistencias al acercamiento personal. El objetivo fundamental es llegar a reconocer cómo ser uno con otros. Se busca la capacidad de vivir el presente sin autocensuras. No evitar la intimidad por temor a ser nuevamente heridos, abandonados, o no reconocidos aceptando sin miedo la intimidad y la cercanía con los otros como regalo y no como amenaza.

Catarsis
Permitir la descarga emocional, frecuentemente de forma compulsiva, en el espacio de la comunidad ayuda a la liberación de sentimientos reprimidos. Dejar surgir sentimientos de cólera, frustración, dolor, odio, temor, y también sentimientos como la alegría, el afecto y el entusiasmo, abren al camino terapéutico. Pero es necesario que además de permitir la catarsis, se trabaje con estos sentimientos para lograr que los cambios tengan un efecto duradero y prolongado en el tiempo.
La catarsis es importante en el ámbito de la comunidad ya que ésta es un proceso interpersonal, es decir, es realmente eficaz cuando se hace en presencia de otras personas. Cuando la descarga fuerte de sentimientos se hace acompañada por alguien. Quien hace catarsis, al tener testigos de ella se compromete - consigo mismo y con quien lo acompañan en el trabajo posterior de transformación, pues los elementos revelados en la catarsis son herramientas útiles para la confrontación en el proceso posterior. Es que una descarga emocional, aunque sea fuerte, en un espacio vació (sin compañía) no produce resultados duraderos.


Formar comunidad supone animarse a la apertura a un espacio emocional y de fe donde se da cabida a todos. Comunicación sencilla y abierta donde no existen agendas ocultas y donde se asume el riesgo de la comunicación sin temores. Hay presencia de sentimientos fuertes. Hay naturalidad en el acompañamiento de unos con otros. Capacidad para vivir el presente bajo una mirada de amor incondicional.

¿Qué me parece? ¿Estoy dispuesto a intentarlo?

Amdg.-

MARTES 01 DE DICIEMBRE DE 2009

TALLER SOBRE LA VOCACIÓN

Desde que el hombre es hombre, la vida es su tema.



El tema que trató sin dejar de tematizar, de abarcar con su comprensión.


De nombrar con su escuchar.


La fuerza vital, su omnipresente travesía, permea desde las raíces a los filamentos de todo verdor sobre la tierra, desde la piel a la sangre del latido de cada animal, desde el ínfimo electrón a la vastedad sideral…


En el viento la vida silba, ruje en las fieras, se dice de tierra en el canto de los grillos…


Irrumpe el trueno o se serena murmullo de un arrollo…


Chirría bajo las ruedas de un tren, estalla fragmentos en el ruido de una calle…


La vida lo atraviesa todo sin ser formulada, sin devenir palabra.


Es sólo en el hombre donde la vida se dice. Se reflexiona.


Se vuelve voz.


Hasta se canta. Se reúne coro.


Celebración.


También se grita, aúlla o amordaza.


Salta plegaria.


O se congrega en un suspiro, en la expresión final.


Muere: calla


… La vida no es conmensurable en el lenguaje, pero sólo en la palabra la vida es vida.



Como si la vida hiciera del hombre el lugar donde escucharse vivir.


Como si hiciera de esa existencia, la humana, el lugar de su revelación.


O como si la vida humana fuera eso: la revelación de la vida, su anunciarse.



Por y en la palabra el hombre realiza la epifanía del mundo: la palabra ilumina.


Abre, disipa, en la noche de lo cósico, en la opacidad de la materia, en el caos de lo indiferenciado, un enclave de diurnidad.


Un ámbito de significado.



El hombre está destinado –no puede no hacerlo–, a llevar el mensaje del ser de las cosas, porque el hombre es en sí mismo develador: en sí mismo lleva el testimonio del ser de esas cosas.



Lleva el ser que, al darle voz, lo diferencia de esas cosas.



El hombre es en su esencia intérprete del sentido de la existencia.


Mediador.



Su esencia es comprender el ser que él mismo lleva en sí y que reconoce conociendo las cosas.



La palabra, diciéndola, lleva la cosa, la conduce a su lugar en el plexo de la totalidad. En el acontecimiento verbal que llamamos mundo.


En la narración humana que llamamos historia.


Libera a la nota del pentagrama.


La ejecuta en la sinfonía ecológica de la realidad que llamamos cosmos.


Hugo Mujica

17 de Noviembre de 2009

TALLER IGNACIANO: DISCERNIMIENTO [EE 313-327]

REGLAS PARA SENTIR DE ALGUNA MANERA LAS VARIAS MOCIONES QUE SE PRODUCEN EN EL ALMA. LAS BUENAS, PARA RECIBIRLAS; LAS MALAS PARA RECHAZARLAS

DOS TIPOS DE PERSONAS


EL HOMBRE EN ENEMISTAD CON DIOS

En las personas que van de pecado mortal en pecado mortal, el enemigo, comúnmente, acostumbra proponerles placeres aparentes, haciéndoles imaginar deleites y placeres sensuales para mantenerlos más y hacerles intensificar sus vicios y pecados.


En éstas personas el espíritu bueno actúa de modo contrario, aguijoneándoles y remordiéndoles la conciencia mediante el recto uso de la razón.

EL HOMBRE QUE BUSCA A DIOS

En las personas que intensamente van purificándose de sus pecados, y en el servicio de Dios nuestro Señor de bien en mejor progresando, sucede de modo contrario a lo anterior.


Porque entonces es propio del mal espíritu morder con escrúpulos, entristecer y poner impedimentos, inquietando con falsas razones para que no avance. Y propio es del bueno dar ánimo y fuerzas, consolaciones, lágrimas, inspiraciones y quietud, facilitando y quitando todos los impedimentos, para que siga progresando en el buen obrar.



DOS ESTADOS ESPIRITUALES


LA CONSOLACIÓN ESPIRITUAL

Llamo consolación espiritual, cuando en el alma se produce alguna moción interior, con lo cual el alma viene a inflamarse en el amor de su Creador y Señor y, como consecuencia, cuando- con tal moción - ninguna cosa creada sobre la faz de la tierra puede amar en sí, sino sólo en el Creador de todas ellas.


Asimismo cuando derrama lágrimas que la impulsan al amor de su Señor, bien sea por el dolor de sus pecados o por la pasión de Cristo Nuestro Señor, o por otras cosas directamente ordenadas a su servicio y alabanza.


Finalmente llamo consolación todo aumento de esperanza, fe y caridad y toda alegría interna que llama y atrae hacia las cosas celestiales y salvación de la propia alma, aquietándola y pacificándola en su Creador y Señor.

LA DESOLACIÓN ESPIRITUAL

Llamo desolación espiritual a todo lo contrario de la tercera regla: así como oscuridad del alma, turbación en ella, inclinación por las cosas bajas y terrenas, inquietud por diversas agitaciones que llevan a desconfianza, sin esperanza, sin amor, hallándose - el alma- toda perezosa, tibia, triste y como separada de su Creador y Señor. Efectivamente, así como la consolación es contraria a la desolación, de la misma manera los pensamientos que surgen de la consolación son opuestos a los pensamientos que surgen de la desolación.

CÓMO ACTUAR EN LA DESOLACIÓN


 En tiempo de desolación NUNCA HACER MUDANZA, sino estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba antes de la desolación, o en la determinación en que estaba en la consolación. Porque así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen espíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para acertar.

 Ya que en la desolación no debemos cambiar los primeros propósitos, mucho aprovecha el HACER CONTRA a la misma desolación, así como insistir más en la oración, meditación, en los exámenes, ofreciendo algún modo conveniente de penitencia.

 (CONFIANZA EN DIOS) El que está en desolación, considere cómo el Señor le ha dejado a prueba en sus fuerzas naturales, para que resista a las varias agitaciones y tentaciones del enemigo; porque puede con el auxilio divino, el cual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta.

 El que está en desolación, trate SER PACIENTE, que es lo contrario a las tentaciones que le vienen, y piense que será pronto será consolado, poniendo los medios necesarios contra la desolación.



TÁCTICAS DEL TENTADOR

 El enemigo se hace como mujer en ser DÉBIL POR FUERZA PERO APARENTAR SER FUERTE... es propio del enemigo enflaquecerse y perder ánimo, dejando sus tentaciones, cuando la persona pone mucha fuerza contra las tentaciones del enemigo haciendo lo diametralmente opuesto. Por el contrario, si la persona comienza a tener temor y perder ánimo, no hay bestia tan fiera sobre la faz de la tierra como el enemigo de la naturaleza humana, cuando busca su dañada intención con tan crecida malicia.

 Se hace como vano enamorado en QUERER SER SECRETO Y NO DESCUBIERTO: porque así como el hombre vano, que hablando a mala parte requiere a una hija de un buen padre, o una mujer de buen marido, quiere que sus palabras y engaños sean secretos; y lo contrario le disgusta mucho, cuando la hija al padre o la mujer al marido descubre sus vanas palabras y su intención depravada, porque fácilmente sabe que no podrá salir con la empresa comenzada: de la misma manera, cuando el enemigo trae sus astucias y engaños al alma justa, quiere y desea que sean recibidas y tenidas en secreto; pero cuando las descubre a su buen confesor o a otra persona espiritual, que conozca sus engaños y malicias, mucho le pesa: porque sabe que no podrá terminar con su malicia comenzada, al ser descubiertos sus engaños manifiestos.

 Se hace como un caudillo, para vencer y robar lo que desea; porque así como un capitán y caudillo del campo, asentando su real y mirando las fuerzas o disposición de un castillo, LE COMBATE POR LA PARTE MÁS DÉBIL; de la misma manera el enemigo, rodeando, mira alrededor todas nuestras virtudes y por donde nos halla más débiles y más necesitados, por allí nos combate y procura vencernos.

 
Puntos para la Oración
 
"Tú lo dices: soy rey"
 
GUÍA PARA LA ORACIÓN: Los pasos que te pueden ayudar para la oración, son:


.: PREPARACIÓN de la Oración: BUSCO UN LUGAR donde pueda rezar, determino el TIEMPO DE ORACIÓN, también una POSTURA CORPORAL cómoda y relajada, ME TRANQUILIZO, tomo conciencia de las SENSACIONES, SONIDOS, la RESPIRACIÓN y del SILENCIO.

.: Me dispongo a sentirme en la PRESENCIA DE DIOS: Me presento ante Él. Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce…

# OFREZCO este momento de oración, para que sea un momento de encuentro con Dios, y me ofrezco a mí mismo con todo lo que soy.


ORACIÓN PREPARATORIA [EE 46]: “Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.”

# PREÁMBULOS

1º) COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR: [EE 47].

Imaginar a Cristo predicando por los campos y los pueblos, y llamando a sus discípulos y apóstoles

2º) PETICIÓN: será “demandar/pedir a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo” [EE 48].

“Señor, que te reconozca como rey de mi vida”

.: ESCUCHO A DIOS

Leo despacio el texto con el que voy a rezar GUSTANDO cada palabra, cada frase, cuando encuentro algo con un sabor especial o donde siento que Dios me habla, ME DETENGO, repito suavemente la frase. No es necesario terminar el texto, lo importante es profundizar y detenerme donde Dios me da a sentir algo especial.

Texto: Jn 18,33-37


En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: "¿Eres tú el rey de los judíos?" Jesús le contestó: "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?" Pilato replicó: "¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?" Jesús le contestó: "Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí." Pilato le dijo: "Conque, ¿tú eres rey?" Jesús le contestó: "Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz." Palabra del Señor


Para Profundizar:


Jesús Rey está delante de Pilatos. Este Rey tiene en su cabeza una corona de espinas, en sus manos atadas no tiene un cetro, no está sentado en un trono sino que se encuentra de pie frente a su acusador. Este es nuestro Rey, tu Rey, verdaderamente Dios y verdaderamente hombre que quiere conquistar el mundo para Gloria de Dios. Quiere conquistar el mundo a través de la verdad, el amor, el perdón.


Este Rey te dice: “Mi voluntad es conquistar todo el mundo y todos los enemigos y así entrar en la gloria de mi Padre”. Esa es su empresa. De modo que “el que quiera venir conmigo ha de trabajar conmigo (Lc. 22,28), para que siguiéndome en la pena me siga también en la gloria”.


Otros reyes también te dicen que quieren conquistar el mundo, y también te invitan a seguirlo. ¿Cuáles son tus otros reyes, qué cosas dominan, manejan tu vida? ¿Dónde está tu corazón?


¿Cómo resuenan en tu interior estas preguntas?


¿Qué hice por Cristo?, ¿Qué hago por Cristo?, ¿Qué haré por Cristo?


¿Querés ofrecer toda tu vida a su servicio? ¿Cómo, cuándo, dónde? ¿Podés decir que Jesús es “tu” Rey?


.: Hablo con Dios: COLOQUIO: un DIÁLOGO LIBRE de corazón a corazón, con JESÚS.


HABLARLE COMO RESPUESTA A LO QUE HE VISTO. Es el momento de OFRECERME POR ENTERO ANTE UN DON TAN GRANDE, COMPROMETIENDO TODA MI LIBERTAD Y TODA MI VOLUNTAD.

Hablo con sinceridad pidiendo una gracia, o un consejo, exponiendo una preocupación, pidiendo perdón, haciendo una pregunta, alabando a Dios…

Me despido con reverencia, y le DOY GRACIAS por este encuentro.

Termino con una ORACIÓN, rezando:


.: EXAMEN DE LA ORACIÓN: El examen es volver a mirar, a recordar, para describir lo que me pasó durante la oración… Entonces con todo mi ser y en especial las tres potencias:


– Memoria: sentimientos, afectos, re-cordis  (recordar)


– Entendimiento: ideas, conexiones, reflexiones, comparaciones


– Voluntad: deseos, ganas, opciones

Miro las imágenes, los pensamientos que surgieron a raíz de las imágenes y los sentimientos que se me producen a raíz de las imágenes y pensamientos…

Lo fundamental es: ¿Qué es lo que me pasó? ¿Cómo me quedé? ¿Qué mociones (movimientos) descubro que tuve? Describir y Escribir.

* ¿Cómo estoy? ¿Cómo comencé? ¿El lugar, sirvió? ¿Tuve distracciones? ¿Qué me distraía? ¿Qué pensamientos me vinieron? De todas las frases que leí, ¿cuál fue la que me gustó? ¿Qué sentí? ¿Qué sentimientos predominaron? ¿Cómo terminé la oración? ¿Cómo me sentía?


* Una vez que escribiste todo esto, describí todos los sentimientos que pudiste encontrar en todas las partes de la oración. Por ahora, advierto lo que siento y lo describo. Y lo escribo. En dónde sentiste más gusto, o al contrario, más disgusto, y también qué sentimiento te dominó…

TOMA SEÑOR [EE 234]

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad,

todo mi haber y poseer; Vos me lo diste, a Vos, Señor, lo torno;

todo es Vuestro, disponed a toda vuestra voluntad;

dadme tu amor y gracia, que ésta me basta.

A mayor Gloria de Dios:::...

MARTES 3 DE NOVIEMBRE 2009

ENCUENTRO TALLER: LA HERIDA Y EL MANANTIAL
Tomado del libro “Crecer bebiendo del propio pozo”, de Carlos Cabarrús S.J.

Una de las manifestaciones de la herida, es la baja estima personal. Brota de la herida y la retroalimenta.



Una estima adecuada se construye sobre estos cuatro puntos cardinales:

1. Capacidad de reconocer las propias cualidades

2. Capacidad para reconocer y trabajar los defectos personales. Reconocerlos y trabajarlos, es decir, no usarlos como justificación de la manera de ser, sino querer y hacer cosas consecuentes con esto, que permitan irlos superando poco a poco, que haga posible que vayan perdiendo magnitud.

3. Capacidad para reconocer y celebrar las cualidades de los otros.

4. Capacidad para acoger y soportar los defectos de los otros. Es decir, capacidad de no ser implacables antes los defectos de los demás.


La baja estima es un fenómeno auditivo; tiene que ver con un sistema de voces que hablan desde dentro a la misma persona: las voces que están grabadas y que le quitan su valor. Son voces negativas que dijeron en su casa (mamá, papá, hermanos), los amigos, La Iglesia, el colegio, la sociedad… “no vales, eres tonto, no sirves, nunca hablas, no sabes, no entiendes, eres pero que... etc..”.


Hay unos indicadores que ayudan a evaluar la baja estima:

Autocrítica rigorista: ¿Me siento siempre o con mucha frecuencia mal conmigo mismo?

Hipersensibilidad a la crítica: ¿Me siento siempre o con mucha frecuencia atacado/a y tengo resentimientos?

Indecisión crónica: ¿Tengo miedo exagerado a equivocarme? ¿Me cuesta tomar decisiones?

Deseo excesivo de complacer: ¿Puedo decir que no? ¿Hago cosas para que me quieran? ¿Siento que compro el afecto?

Culpabilidad neurótica: ¿Me condeno por conductas no siempre malas objetivamente? ¿No es tan malo, pero yo en mí no lo perdono?

Hostilidad flotante: ¿Me siento de ordinario agresivo?

Actitud supercrítica: ¿Me siento mal, me disgusta, me decepciona casi todo? ¿Todo tiene su “pero”?

Tendencia depresiva: ¿Me siento muchas veces deprimido?



La calificación (autoevaluación) de cada uno de estos ítems de 1 (nunca) a 10 (siempre), da una idea del nivel de estima. Puntuaciones iguales o superiores a cinco, dan una indicación clara de una baja estima.



Decíamos que nuestro corazón tenía dos caras. Hemos incursionado en el lado oscuro, en el lado de la parte vulnerada; vamos a hacerlo ahora en la parte lúcida nuestra. ¡Ese rostro positivo que poco conocemos, pues lamentablemente pocas veces nos permitimos entrar en él e, incluso, pocas veces tenemos alguna conciencia de que existe, de que es lo más hondo, valioso y auténtico de nosotros mismos!

Cuando se ha hecho un proceso que ha permitido reconocer y hacer un camino de curación de las heridas, y se ha logrado hacer consciente el proceso vulnerado que se ha vivido y el patrón de conducta negativo que se ha desprendido de allí, se abre entonces la posibilidad de reconocer y hacer un camino de redención, acogiendo y potenciando el pozo de la positividad y de las energías vitales. Este es el camino que lleva a desarrollar plenamente la dimensión humana: limpiar la herida desde el propio manantial.

Todo ello nos lleva a permitir la planificación de la existencia, que consiste en la capacidad de crear el amor y las condiciones para el mismo, y que se trasluce en unas relaciones armónicas conmigo mismo, con las demás personas, con el entorno y con Dios. Y en esto también Ignacio de Loyola nos dio su legado. ¡Cuando nos invita a reconocer la acción del mal en nosotros, no es para que nos quedemos en él sino para que justamente lo quitemos y le permitamos al bien –que existe y crece al interior de nuestra propia vida– manifestarse en nuestro modo de ser, de relacionarnos, de actuar...!

Reconocer nuestro pozo también tiene cierta facilidad, si –como nos sugiere Ignacio– aprendemos a evaluar lo que hacemos y sabemos analizar la realidad y la manera como podemos actuar en ella.

Esto significa que el crecimiento personal es un compromiso que sólo es posible si se nutre con el agua del propio pozo, el agua que nace del manantial interior. Es decir, tu manantial interior alimenta el pozo de tus cualidades, de tus potencialidades y hace que brote al exterior el rostro positivo de tu corazón. Detengámonos ahora un poco en tus potenciales...



Algunas ocurrencias para autoevaluarme

Tengo muchas cualidades y, tal vez nunca he hecho una cosecha de lo positivo:

• ¿Cuáles son esas cualidades que más valoro en mi misma/o?


• ¿Cuáles son las que me dicen con mayor frecuencia, aunque me cueste aceptarlas?


• ¿Cuáles me hacen sentir gozo, gusto por tenerlas?


• ¿Cuáles me han causado dificultades? Lo más importante es conocer mis fuerzas internas personales que alimentan ese cúmulo de cualidades.


• ¿Qué fuerzas mías nunca me abandonan sino que me han hecho salir de las situaciones difíciles?


• ¿Qué es eso que me da más intimidad, más identidad, más sentido?


Las enumero, porque por ahí ha de estar mi manantial...


Recolección de mis cualidades

El objetivo de este ejercicio es tener un contacto con las cualidades personales. Hago la lista de todas mis cualidades (las que conozco y las que me dicen) y las califico de 1 a 10 según lo sé (porque me lo han dicho) o lo siento


• Las reorganizo en manojos: cabeza, corazón, relación con Dios....

• Estudio el cuadro, lo analizo.... ¿Qué congruencia hay entre lo “lo sé” y “lo siento”. Comparo las puntuaciones.

• Del estudio del cuadro saco el NER, fijándome en el número total de cualidades y en qué grupo tengo mayor número de ellas. ¿Qué elementos paso por alto o descuido?


Un cuento para cerrar…

“Cuenta la leyenda india que un hombre transportaba agua todos los días a su aldea usando dos grandes vasijas sujetas en las extremidades de un pedazo de madera que colocaba atravesada sobre sus espaldas. Una de las vasijas era más vieja que la otra, y tenía pequeñas rajaduras; cada vez que el hombre recorría el camino hasta su casa, la mitad del agua se perdía.


Durante unos años, el hombre hizo el mismo trayecto, la vasija más joven estaba siempre orgullosa de su desempeño, y tenía la seguridad de que estaba a la altura de la misión para la cual había sido creada, mientras que la otra se moría de vergüenza por cumplir apenas la mitad de su tarea, aún sabiendo que aquellas rajaduras eran el fruto de mucho tiempo de trabajo.


Estaba tan avergonzada que un día, mientras el hombre preparaba para sacar agua del pozo, decidió hablar con él:


- Quiero pedirte disculpas ya que debido a mi largo uso, solo consigues entregar la mitad de mi carga, y saciar la mitad de la sed que espera en tu casa.


El hombre sonrió y le dijo: “Cuando regresemos, por favor observa cuidadosamente el camino”. Así lo hizo, Y la vasija notó que, por el lado donde ella iba, crecían muchas flores y plantas.


- ¿Ves como la naturaleza es más bella en el lado que tú recorres? –Comentó el hombre-. Siempre supe que tú tenías rajaduras, y resolví aprovechar este hecho. Sembré hortalizas, flores y legumbres, y tú las has regado siempre. Ya recogí muchas rosas para adornar mi casa, alimenté a mis hijos con lechuga, col y cebollas. Si tu no fueras como eres, ¿Cómo podría haberlo hecho?


A mayor Gloria de Dios::...

Martes 27 de Octubre: Taller Ignaciano

GUÍA PARA LA ORACIÓN:
los pasos que te pueden ayudar para la oración, son:
Preparación de la Oración - Presencia de Dios - Escucho a Dios - Coloquio
Examen de la oración

.: Preparación de la Oración => busco un lugar donde pueda rezar, determino el tiempo de oración, también una postura corporal cómoda y relajada, me tranquilizo, tomo conciencia de las sensaciones, sonidos, la respiración y del Silencio.

.: Me dispongo a sentirme en la Presencia de Dios => le abro la puerta de mi corazón a Dios. Busco encontrar en mi interior la presencia del Señor y eso es lo único importante… Me presento ante Él. Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce…
# Ofrecimiento de este momento de oración para que sea un encuentro con Dios, me ofrezco a mí mismo con todo lo que soy con mis palabras o las de Ignacio:
“Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.”
[EE 46: Oración Preparatoria, nos ayuda a disponernos en la clave del Principio y Fundamento]
# Preámbulos
1º) Composición viendo el lugar: [EE 47].
2º) Petición: será “demandar/pedir a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo” [EE 48].

.: Escucho a Dios => Leo despacio el texto con el que voy a rezar gustando cada palabra, cada frase, cuando encuentro algo con un sabor especial o donde siento que Dios me habla, me detengo, repito suavemente la frase, trato de meditar con el corazón, con los afectos. No es necesario terminar el texto, lo importante es profundizar y detenerme donde Dios me da a sentir algo especial. No se trata ni de pensar, ni de hacer reflexiones, sino sentir y gustar internamente.

.: Coloquio => Hablo con Dios o María en un diálogo libre de corazón a corazón…
Es un momento para estar con Dios, tiempo para hacer memoria ante Dios de lo que he descubierto y para darle una respuesta según lo que he visto, para ofrecerme por entero ante un don tan grande, comprometiendo toda mi libertad y toda mi voluntad; es el tiempo de la ofrenda sin reservas para vivir lo que he descubierto y no es para sacar conclusiones.
Mi yo habla a un Vos, a partir de lo que se me ha dado en esta oración en particular.
Me despido con reverencia, y le doy gracias por este encuentro. Termino con una oración.

.: Examen de la Oración: es un modo de orar para San Ignacio… después de la oración, dedico un tiempo a distanciarme para releer la manera en que la he vivido.
Primera anotación: Con el nombre de Ejercicios Espirituales, se quiere significar todo modo de examinar la conciencia, meditar, contemplar, orar vocal y mentalmente así como de otras actividades que más adelante se explicarán. En efecto: así como el pasear, caminar y correr son ejercicios físicos; de la misma manera cualquier modo que ayude a preparar y disponer el alma para quitar los afectos desordenados y, después de quitados, buscar y encontrar la voluntad divina y salvar el alma, se llaman Ejercicios Espirituales. [EE 1]
Ejercicios Espirituales para vencerse a sí mismo y ordenar la propia vida sin dejarse dominar por afecto que sea desordenado. [EE 21]

Ignacio recomienda no hacer el examen inmediatamente después de terminar la oración. Me tomo un momento, cambio de postura o lugar, sin olvidar que el examen también es oración.

En el examen de la oración no hacer juicio de valores. Vamos a volver a mirar, a recordar, para describir lo que me pasó durante el tiempo de la oración. Y ¿qué cosas miro? las imágenes, los pensamientos que surgieron a raíz de las imágenes y los sentimientos que se me producen a raíz de las imágenes y pensamientos.
Lo fundamental es: ¿Qué es lo que me pasó? ¿Cómo me quedé?
Recordar (del latín: cordis = corazón)
“re-cordar” es volver a pasar por el corazón lo que viví durante la oración.
Y ¿qué es lo que vamos a mirar, y qué es lo que vamos a recordar?

- ¿Cómo estaba? Voy a traer a la memoria cómo estaba antes de comenzar la oración.
- ¿Me sirvió el lugar que elegí? ¿Pude rezar? ¿fue bueno para tu oración ese lugar?
- ¿Me pude relajar? ¿me distraje? ¿qué me distrajo?
- ¿Fui fiel al tiempo que me propuse rezar?
En los puntos siguientes encontramos la Clave de la Oración Ignaciana:
* ¿Qué pensamientos tuve (me vinieron durante la oración)?¿Qué frases, qué ideas?
* Este pensamiento que me vino me hizo acordar de tal cosa y sentir tal cosa.

Esto es más difícil, porque el sentimiento te compromete. Por eso lo importante es describir tus sentimientos: ¿qué sentiste? ¿qué pensamientos te vienen? Todos, tanto los que creo que son buenos como los que creo malos. Los pensamientos y los sentimientos que se contraponen... Describir y Escribir.

Como resultado de este proceso de examen vamos a obtener LA MOCIÓN
¿Qué es la moción? la moción es un Estado Espiritual que engloba todo, por eso, una vez que hice este proceso me pregunto: ¿cómo estoy en conjunto? Y descubro el Estado Espiritual que mueve mi voluntad, ¿cómo me quedé luego de esta oración?
Recién ahí voy a DISCERNIR a qué me mueve. La clave es: Descubrir y Discernir…

Resumiendo: los pasos son:
.: Describir todo, luego lo analizo, y veo el resultado.
.: ¿Cómo estoy? Esa es la moción. A la moción no la podés engañar, porque es lo que sentís.

Así examinamos nuestra oración. Esto nos puede ayudar también a examinar nuestro día:

La Pausa Diaria
Me voy relajando, acallando el ruido interior y tomando conciencia de que voy a hablar con Alguien que me acompaña.
1. Pido luz, ser lúcido, intentado vivir en transparencia: “sin el misterio de la luz la vida completa se vuelve laberinto”.
2. “Por dónde pasa mi Señor”. Voy recorriendo la jornada, viendo las pequeñas o grandes presencias de Dios en las personas, en los sucesos, en los sentimientos, en las lecturas, o en el trabajo bien realizado...
3. Doy gracias reconociendo tanto bien recibido y tanto bien dado durante este día.
4. Pido perdón por todo lo ambiguo, erróneo, dañino o negativo que haya podido hacer.
5. “¿Señor, qué quieres que haga?”. Pienso en cómo espera el Señor que actúe mañana.



En el último taller veremos: Reglas de discernimiento.

Toma Señor [EE 234]
Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad,
todo mi haber y poseer; Vos me lo diste, a Vos, Señor, lo torno;
todo es tuyo, disponed a tu voluntad;
dame tu amor, dame tu gracia, que ésta me basta.

Ahora hagamos el examen… anotar:

.: ¿Cómo estoy? ¿Cómo comencé? ¿El lugar, sirvió? ¿Tuve distracciones? ¿Qué me distraía? ¿Qué pensamientos me vinieron? De todas las frases que leí, ¿cuál fue la que me gustó? ¿Qué sentí? ¿Qué sentimientos predominaron? ¿Cómo terminé la oración? ¿Cómo me sentía?



.: Una vez que escribiste todo esto, describí todos los sentimientos que pudiste descubrir en todas las partes de la oración. Por ahora, advierto lo que siento y lo describo. Y lo escribo.
DESCRIBIR Y ESCRIBIR.
En dónde sentiste más gusto, o al contrario, más disgusto, y también qué sentimiento te dominó.




Pensamientos y Sentimientos están muy unidos, actúan juntos, pero siempre es bueno en el momento de discernir saber cuáles son los pensamientos que produjeron el sentimiento para después aprender a ver qué pensamientos surgen del sentimiento que tengo.
Primero tengo que ver que pensamientos hay en mí y cómo resuena eso en el corazón.
¿Cómo se hace? Esto lo veremos en el próximo taller: solo un anticipo, es fundamental en el discernimiento el confrontar con otra persona a la que llamamos Acompañante Espiritual.

*

Oración
“Jesús, hijo de David, ten piedad de mí”

Preparación de la Oración
Me dispongo a sentirme en la Presencia de Dios
Ofrezco este momento de oración, para que sea un momento de encuentro con Dios, y me ofrezco a mí mismo con todo lo que soy.

Oración Preparatoria [EE 46]: “Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.”

Preámbulos
1º) Composición viendo el lugar: [EE 47].
2º) Petición: [EE 48]. “Señor, que vea.”

Escucho a Dios
San Marcos 10,46-52
Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo-Bartimeo, un mendigo ciego- estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!". Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten piedad de mí!". Jesús se detuvo y dijo: "Llámenlo". Entonces llamaron al ciego y le dijeron: "¡Animo, levántate! El te llama". Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él. Jesús le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?". El le respondió: "Maestro, que yo pueda ver". Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado". En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.

Para profundizar: Jesús esta con una multitud. Camina con sus discípulos. Hace milagros, sana las dolencias de la gente, les devuelve la paz del corazón al perdonarles los pecados. Escucha a los que lo llaman insistentemente como a este ciego. Se acerca a el y le hace una pregunta obvia”¿Qué quieres que haga por ti? ¿Jesús no se da cuenta lo que le pasa al ciego? No se da cuenta lo que nos pasa a nosotros?
Si, se da cuenta. Pero quiere que nosotros nos hagamos cargo de nuestra vida. Espera que aprendamos a pedir desde lo más profundo de nuestro corazón aquello que realmente necesitamos.
Contempla la escena, mira lo que hacen los personajes, escucha lo que dicen, trata de “sentir” los sentimientos de Jesús.

Termina tu oración dando gracias por este encuentro con el Señor.

*

Martes 6 de Octubre

Taller de Formación
"el Género y la Ternura" desde una mirada antropológica cristiana

Cultura de la ternura, construcción de la intimidad

En la búsqueda de nuevas formas de relaciones sexuales que no sean exclusivamente genitales, la educación para la ternura y la construcción de una intimidad sana representan caminos plenos de encuentro gratificante en sintonía plena con la dignidad del amor tal como nos lo enseña el Evangelio y lo encarnó Jesús en su vida cotidiana.
En primer lugar digamos que intimidad significa que tú puedes ser quien eres dentro de una relación y dejar que la otra persona sea lo que es.

EL SER QUIEN ERES:
Cuando puedes hablar abiertamente sobre cosas que son importantes para ti.
Cuando puedes tomar una posición clara sobre lo que crees en relación a asuntos importantes.
Cuando puedes aclarar los límites de lo que es aceptable, tolerable para ti dentro de una relación.

EL DEJAR QUE LA OTRA PERSONA SEA LO QUE ES:
- Te mantienes emocionalmente cancelada en tiempos difíciles y ansiosos, con la otra persona que piensa diferente (aunque lo más común es IRSE o PELEAR), sin necesitar el tener que cambiar, convencer o arreglar a la otra persona ..

- No se trata de los pasos iniciales en una relación. Se da solo en las relaciones a largo plazo. No se refiere a la intensidad. Se refiere a las muchas maneras en las cuales uno está Cercano al otro. Todo esto requiere una apertura personal y mutualidad

Las cualidades que usualmente se asocian con la intimidad son: confianza, seguridad, aceptación, apertura. Más tres claves adicionales:
*Mutualidad: una relación íntima implica la opción, la libertad. No se da por circunstancias que nos juntan, reúnen (trabajo, fiestas, ... )
*Empatía recíproca: caminar en los zapatos del otro. Capacidad de comprender qué es lo que la otra persona está experimentando.
*Balance de poder: Esto es muy crítico. Una relación íntima es cuando ninguna de las partes se calla, sacrifica o traiciona a sí misma, y cuando cada parte expresa la fuerza y la vulnerabilidad, debilidad y competencia, en una manera balanceada.

La auténtica intimidad demanda:
Una toma de conciencia de uno mismo,
a) conciencia de mis fuerzas y limitaciones,
b) un deseo de arriesgarse con otra persona en una relación libre,
c) con la consecuencia de que cada una va a ser llamada a cambiar y a crecer.

La experiencia de intimidad tiene distintos niveles (o grados):
-Extraños
-Conocidos
-Compañeros o colegas
-Familia (para unos más y para otros menos)
-Amigos y amigas
-Amigos y amigas del alma. (Suelen ser muy pocas y pocos en la vida.)
'
No puede haber intimidad cuando hay ENCANDILA MIENTO. Este se puede dar en dos formas: 1) Quiero que la persona sea lo que yo quiero, y disculpo, excuso, ignoro cuando no es como yo quiero. 2) Quien se encandila es porque es muy solitario, y eso mueve a la conexión, pero de una manera ciega.

I - COMO RELACIONARSE DE FORMA ÍNTIMA
El Gran Mandamiento, que nos amemos unos a los otros, es también una llamada a relacionamos de forma íntima. El relacionamos Íntimamente nos cambia a nosotros y a otros. Crecer en la capacidad de relacionamos íntimamente es una tarea continua, y nos exige desarrollar los siguientes atributos, capacidades y habilidades.

1. un sentido claro de uno mismo y un enfoque de crecimiento continuo de uno mismo
No se trata de que seamos egocéntricos, sino que nos conozcamos bien a nosotros mismos. Es imposible tener una relación íntima con otros si no somos íntimos con nosotros mismos. Para damos, tenemos que poseemos primero; para ser nosotros, para ser una sola alma, primero tenemos que ser sí mismos.

2. una comunicación abierta
Nosotros a veces no escuchamos. Estamos preparando siempre el próximo pensamiento. Por eso necesitamos mejorar cada día en la capacidad de escuchamos realmente unos(as) a otros(as). Si queremos crecer en la capacidad de creer en la otra persona, necesitamos auto revelamos y decir lo que realmente sentimos y pensamos, expresamos honestamente.

3. la capacidad de permanecer emocionalmente conectados durante épocas difíciles o de ansiedad
Es importante que no nos callemos ni huyamos cuando estemos en conflicto. Es importante también que no permitamos que nuestra ira se vierta sobre el otro cuando estamos en conflicto. Necesitamos aprender a saber lo que pensamos y sentimos, y expresarlo de forma reverente, particularmente durante tiempos de conflicto o de desacuerdo.

4. un profundo respeto y valoración de las diferencias
Para poder entrar en una relación íntima cada persona tiene que permanecer siendo quien es manteniendo lo que tiene de singularidad. Cuando eliminamos las diferencias y hacemos que todas las personas sean iguales, destruimos cualquier posibilidad de intimidad que existe.

5. una mutualidad: especialmente cuando la persona se da a conocer con empatía o compasión
La mutualidad es la capacidad de dar y recibir del prójimo. ¿Qué es lo que se da y se recibe? Cuando las personas funcionan dentro de una mutualidad existe un intercambio: de pensamientos, de perspectivas, de actitudes, de necesidades, de estar de acuerdo y en desacuerdo y de sentimientos ¿Elijo entrar en revelación de mí mismo con otros y los invito a ellos a hacer lo mismo? La mutualidad es un camino de ida y vuelta. La capacidad de empatía o compasión, que quiere decir el poder caminar dentro de los zapatos del otro, es esencial en la mutualidad. ¿Puedes dejar a un lado tus propias necesidades, tus pensamientos y lo que sientes, por un rato, y colocarte dentro de lo que es la vida del otro?
Cuanto más cómodo te sientas contigo mismo, mejor podrás sentir esta empatía y no temer perderte a ti mismo.

6. un sentido flexible de uno mismo
Necesitamos conocernos a nosotros mismos, sentirnos bastante cómodos con nosotros mismos y tener la expectación de aprender sobre nosotros mismos, si hemos de relacionamos de forma íntima. Ten la expectación de que has de cambiar y que has de sentir una variedad de sentimientos como el bienestar, la vergüenza, el conflicto, la ira o bien el gozo. Si no estás dispuesto a cambiar no serás capaz de sentir la intimidad.

7. la habilidad de negociar, de hacer concesiones y de sacrificarse
A menudo consideramos el hacer concesiones como señal de debilidad en lugar de verlo como señal de fuerza. Hace falta tener fuerza para poner a un lado nuestras propias necesidades para un bien mayor. No se trata de no saber lo que quiero y necesito, sino elegir dejar esto a un lado para el bien de los demás. Es necesario que cada persona elija hacer estas concesiones y deje al lado sus propias necesidades para que la relación sea mutua.

Como podemos ver, la relación íntima no sucede por si sola, requiere esfuerzo. ¿Elegiremos estar en relación con otros y tomaremos de hecho los pasos que se necesitan para movemos hacia la relación íntima mutua? Si no se elige la intimidad el riesgo es NO VIVIR.
*-¿Qué me ayudaría a desarrollar y tener relaciones íntimas?
*- Dado lo que soy, ¿cuáles son los obstáculos que me estarían impidiendo para ponerme en camino hacia la intimidad?
*- ¿Hay algunos riesgos de los cuales yo estoy ya consciente que se van a dar al buscar vivir la intimidad?

Quería decir una cosita más. Este viaje que se inicia, ¡no va a terminar nunca! No importa donde te encuentres ahora mismo en tu habilidad de relacionarte puesto que Dios te proporcionará la vía para hacerlo y el tiempo suficiente.

II EL ARTE DE LA INTIMIDAD
La práctica de la intimidad, como cualquier otro tipo de arte, requiere disciplina. Aprendemos a estar cercanos a otros cuando vamos dejando esos comportamientos que nos mantienen distantes y tratamos de tener nuevos comportamientos, sentimientos y esperanzas. El arte de la intimidad involucra los siguientes ocho requisitos, además de mantener una cierta distancia y privacidad.

1. Mantén la intimidad contigo mismo
Dentro de cado uno de nosotras hay una entera comunidad de sub-personalidades, algunas de las cuales nos gustan y otras nos desagradan y las rechazamos. Nuestra habilidad de aceptar a los otros recae en nuestra aceptación de la pluralidad de varias partes dentro de nosotros mismos. Nosotros, de hecho, amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos ¡ni más, ni menos!

2. Enfréntate con tu soledad
Sólo aquellas personas que saben que al final están solas, libres y responsables, son quienes pueden ablandar los límites de sí mismas para invitar a otros a compartir su propia soledad.
Cuando rehusamos aceptar nuestra soledad, transferimos a aquellos a quienes amamos la responsabilidad de solucionar nuestros propios problemas, de hacemos felices y de cuidamos con mucha seguridad de las cosas que pudieran salir mal.

3. Aprende a escuchar
La mayor parte del tiempo, escuchamos solo a medias. Ya hasta hemos formulado una respuesta en nuestras mentes antes de que la otra persona haya terminado de hablar. Sin ni siquiera pensar, damos nuestras opiniones, consejo y soluciones, cuando lo que realmente se requiere es que escuchemos compasivamente los pensamientos y sentimientos de la persona. Tus maneras de relacionarte con los demás cambiarán radicalmente cuando dejes de tener las respuestas y puedas aprender a escuchar. A veces no dejamos que los otros tengan sus propias experiencias. Cuando yo hablo y hablo, es más narcisismo que intimidad, hay desbalance de poder.

4. Habla abiertamente, sin pelos en la lengua.
No es una disciplina fácil. Todas hemos aprendido a esconder nuestros sentimientos bajo la fachada de la amabilidad para protegemos de los demás sobre nuestra verdad privada. Creamos personas, máscaras, fachadas públicas, las cuales se imprimen en nuestras caras. Pero la intimidad requiere una cierta cantidad de vulnerabilidad. Tenemos que quitamos las máscaras que nos protegen y tenemos que arriesgamos a dejamos que nos conozcan. Sin honestidad no hay cercanía. Necesitamos decir tan claramente como nos sea posible lo que sentimos, lo que queremos, lo que nos agrada o desagrada.

5. Elige la intimidad
Si es que quieres sentirte cercana a otras personas, tienes que hacer la opción consciente de hacerla prioridad en tu vida; no va a suceder sola, Separa tiempo para estar con amigos o amigas, con tu comunidad, con tu Señor, con sus preferidos. Y lo que es más importante, ser sensible en esos momentos cuando alguien te necesita para que estés con él o ella.

6. No te desesperes
La intimidad se desarrolla con su propio tiempo. No sucede al instante: “sigue al pie de la letra instrucciones: agrega agua y mezcla”. Por supuesto que “hay momentos mágicos". Pero las maneras de relacionamos con intimidad que son suficientemente sólidas, para salir a flote en todas las circunstancias y crisis, pueden tomar casi toda la vida.


7. Elige con mucho cuidado ·
Es muy frecuente sentirse cercano a alguien que sufre crónicamente de "intimitis". No todas las personas están listas para pagar el precio de energía, tiempo, imaginación y compromiso.

8. Espera tener miedo y fallarte regularmente
La intimidad al mismo tiempo nos causa terror y nos maravilla porque echa abajo nuestros límites de seguridad y las imágenes bien maquilladas; crecemos y cambiamos por el contacto. La verdadera intimidad es real únicamente después de descubrir, -después de muchos fracasos-, que nunca podemos asumir o quitar la soledad del otro/otra, o llenar el vacío que existe en el fondo del corazón, o hacer desaparecer la tragedia, o sacarla de la sombra de la muerte.

CUALIDADES DEL AMOR MADURO

- Se da entre dos personas, dos identidades
- Hay libertad, nada es forzado
- Mutualidad
- Auto revelación
- Empatía
- Aceptación de Uno y otro
- Estoy dispuesto a desafiar y ser desafiado en la comunión
- Unidad
- No hay necesidad de poseer
- Hay apreciación de la otra persona
- Nos alegramos cuando el otro, la otra, tienen triunfos, y nos entristecemos con ella/ él cuando hay dolor
- Sentimos gozo y alegría en su presencia
-Se promueve la integración en las dos personas



Genero: esencia o construcción
Rubén Strina sj


Planteamiento de la cuestión

Es importante ante todo presentar el debate actual sobre genero y su repercusión en la reflexión teológica y espiritual. Es interesante ver cómo se fue desplazando el eje de la discusión teológica a lo largo de la historia.
Presentamos muy esquemáticamente los grandes temas de discusión:
1- Al comienzo del cristianismo se cuestionó si Jesús era verdaderamente Dios o solo un hombre especial. La discusión centraba su atención en el seno de la Trinidad.
2- Luego se comenzó – sin dejar lo anterior, en teología los problemas no se agotan- a cuestionar la relación en Jesús de lo divino y lo humano. Cómo compatibilizar las dos naturalezas con la persona única puesta del lado de lo divino.
3- Hoy la cuestión se centra en el hombre y la diferencia hombre – mujer. ¿El genero es una diferencia esencial o una construcción cultural y por lo tanto una opción libre?.

-La complementariedad varón-mujer es no solo biológica y psíquica, es también ontológica
[1]

La complementariedad biológica y psíquica se evidencian desde las ciencias experimentales y de la salud, lo que hay que explorar es esa tercera complementariedad de la que poco se ha hablado aun. Aquí lo haremos brevemente. Si el sexo, como hemos visto, configura la persona misma, se pude hablar de dos tipos de personas, la persona masculina y la persona femenina. Por otra parte, la persona se caracteriza por su donación de sí, en lo que consiste el amor. El amor siempre requiere apertura. Pero abrirse no es siempre salirse de sí mismo. También puede significar que los demás entren en uno. Blanca Castilla de Cortaza piensa que las explicaciones clásicas del amor como éxtasis son visiones masculinas del amor
[2]. ¿Por qué? Porque la mujer ama fundamentalmente acogiendo.
Salir y acoger. ¿Cómo conocer esta apertura diferente y complementaria
Para decir de un modo resumido el distinto modo que tiene de abrirse y de darse el varón y la mujer, se podría decir que la apertura constitutiva que tiene cada persona tiene dos modalidades: el varón se abre de un modo peculiar: hacia fuera, La mujer también se abre a los demás con su modo: hacia dentro, acogiendo.
En este sentido, el modo de procrear, aunque indudablemente no es el único ni el más importante modo de amar, presenta de una manera plástica lo que se quiere decir. El varón al darse sale de sí mismo. Saliendo de él se entrega a la mujer y se queda en ella. La mujer se da pero sin salir de ella. Es apertura acogiendo en ella. Su modo de darse es distinto al del varón y a la vez complementario, pues acoge al varón y a su amor. Sin la mujer, el varón no tendría dónde ir, sin el varón, la mujer no tendría qué acoger. La mujer acoge el fruto de la aportación de los dos y lo guarda hasta que germine y se desarrolle. Todo este proceso, aunque él es también protagonista, ser realiza fuera del varón.
¿Cómo expresar esta apertura antropológicamente? Es un nuevo campo de la filosofía que Blanca Castilla llama «antropología diferencial».

“Así, si la metafísica trata con substancias y la antropología conjuga pronombres, descubrir la condición sexuada dentro de la persona solo se puede hacer con preposiciones, que son los términos gramaticales que describen las relaciones. Al varón le correspondería la preposición desde, pues parte de sí para darse a los demás. A la mujer le correspondería la preposición en, pues se abre dando acogida en sí misma. La persona varón se podría describir, entonces, con ser-con-desde, y a la mujer, como ser-con-en. ”
[3]

Alguien podría pensar que entonces el acto de ser de cada persona es incompleto. Pero no. Cada uno, varón y mujer, tiene su propio acto de ser, solo que no agota el tipo de actos de ser-con humanos. Si volviéramos a preguntamos en qué dimensión de la persona se enclava la condición sexuada, habría que decir que ambas dimensiones son inseparables, por eso es difícil la respuesta. Sin embargo, en la autopropiedad del propio acto de ser y en la autodeterminación no hay diferencia, sino identidad entre varón y mujer. Parece que es en la dimensión de apertura donde se puede encontrar esa diferencia ontológica complementaria. Este modo de darse diferente y complementario se da en todos los campos y en todas las relaciones humanas heterosexuadas, y apoyándose en la dimensión constitutiva de apertura que la persona tiene podría dar lugar, como se ha dicho, a dos modos de ser persona: la persona femenina y la persona masculina

4. Varón y mujer constituyen una dualidad relacional

La realidad humana sería, entonces o ser-con- desde o ser-con-en. Ahí radicaría la principal diferencia entre varón y mujer; en dos tipos de personas distintas, que se abren entre sí de un modo respectivo diferente y complementario.
La diferencia sexual humana se trataría, entonces, de una diferencia en el interior mismo del ser. Y teniendo en cuenta que el ser humano es personal, sería una diferencia en el seno mismo de la persona. En efecto, lo distinto a la persona -en su mismo nivel- tiene que tener el mismo rango, no puede ser, por tanto, sino otra persona.
Afirmar que la diferencia varón-mujer es una diferencia en la persona supone, por otra parte, haber anclado la diferencia definitivamente en la igualdad varón y mujer, cada uno es persona. Tienen la misma categoría; la diferencia entre ellos posee el mismo rango ontológico. La diferencia no rompe la igualdad. Y es;" personas distintas al ser complementarias y ontológicamente forman una unidad, que Karol Wojtyla ha denominado “unidualidad”.
[4]. Y esta unidualidad de la que procede la familia tiene consecuencias, o debería tenerla, en todo el campo laboral y cultural. [5]. Lamentablemente muchas veces el reconocimiento de las diferencias y la constatación de la complementariedad se cristalizaron en subordinación y sometimiento de la mujer por el varón basados en un sistema patriarcal y machista que no se puede de ningún modo justificar ni el la naturaleza y menos aún en la revelación
Todas estas cuestiones planteadas por Karol Wojtyla suponen una revolución pacífica, no solo en el campo de la teoría antropológica, sino también sino también en el ordenamiento social.
Criterio constructivista de género

Según esta postura no hay dudas que las conductas sexuales construidas socialmente tienen un fundamente fisiológico pero la fisiología nunca puede proporcionar pasión, elección de objeto, identidad o motivos. Estos provienen de la dinámica y cambiante construcción social. El cuerpo como tal no produce su propia significación. Son las relaciones sociales y la estructura psíquica las que construyen esos significados.
Esta escuela que nos habla de la construcción social de la significación sexual se contrapone con la escuela “esencialista” que sostiene que existe una explicación que se construye a partir de un ser específico, de una ontología preexistente, de una naturaleza o de una identidad que está más allá de la construcción de significados sociales.
En cambio la escuela constructivista afirma que la interpretación histórica de la sexualidad supera el esencialismo sexual porque, si aceptamos que nuestra identidad se construye en un marco relacional, no podemos afirmar que nuestras identidades o nuestras posibilidades de conducta o de relación sean fijas e invariables. Las relaciones sociales son las que dan sentido y riqueza a nuestra comprensión de la sexualidad. Esas relaciones van construyendo la identidad en el tiempo y en el espacio. Esta forma de ver la identidad sexual nos lleva a poner el énfasis en lo que hacemos y no en los que somos. Nuestra comprensión de la sexualidad, desde esta perspectiva constructivista, nos lleva a entenderla como una realidad dinámica, abierta, cambiante y en relación con otros y otras. No se construye en el vacío, se construye junto a otros y otras. Es necesario reconocer que todas nuestras relaciones sexuales, nuestros sentimientos, y lo que pensamos sobre ellos han sido configurados por fuerzas históricas y forman parte de un cuerpo imaginario, simbólico y material fuertemente entrelazado.
Estos conceptos sobre la sexualidad forman parte de la cultura en la cual vivimos que a su vez “es un proceso social de producción de sentido en relación con los hechos socioeconómicos [y sexuales] y no debe ser estudiada fuera del sistema socioeconómico y de los hechos sociales” Todo texto exige su contexto como para poder comprender el encuadre teórico que nos permite comprender su formulación actual[6]

[1] Sostenida por el magisterio actual de la Iglesia. Cfr. Teologia del cuerpo de Juan Pablo II, en las audiencias generales de los miércoles desde 1980 a 1984
[2] Blanca Castilla de Cortaza Larrea Varón y Mujer en la teología del cuerpo de Juan Pablo II. Arvo Net, 2 de marzo de 2006

[3] Blanca Castilla de Cortaza oc
[4] Carta a las mujeres, VI-1995, n. 8.
[5] Ibidem
[6] Cfr. Elisabeth Schuster Fiorenza: “In memory of Her: A Feminist Theological Reconstruction of Christian Origins. Crossroads, New York. 1992

La sexualidad y la intimidad
Wilkie Au y Noreen Cannon


Nuestros esfuerzos por amamos no pueden excluir a la sexualidad, nuestro yo encamado. Una espiritualidad que niegue al cuerpo, como si no tuviera importancia alguna en la vida del amor a Dios y a los demás, da lugar a una división que acaba por mutilar nuestro crecimiento espiritual. Igualmente dañinas son las actitudes que oponen el cuerpo al espíritu, fomentando la convicción de que la sensualidad y la sexualidad son actitudes anticristianas e incluso pecaminosas. Lejos de eso, una espiritualidad cristiana global considera que la sexualidad está intrínsecamente relacionada con nuestra capacidad para amar porque nuestra relación con el prójimo se lleva a cabo en calidad de personas corpóreas y tiene lugar entre seres sexuales. Muchos de cuantos crecimos en ambientes que cultivaban el temor a la sexualidad por tratarse de algo "sucio" o "reprobable," nos acercamos al mundo de la sexualidad como si fuera algo que no tuviera nada que ver con nosotros. A menudo nuestra sexualidad está confinada a la sombra, donde se ve rechazada y condenada al exilio, lo que hace que nuestros corazones se enfríen y resulte imposible una entrega generosa y gozosa.
Toda la cuestión de la sexualidad está rodeada de ansiedad, prejuicios, culpa y una absoluta ignorancia, hasta el punto de que tenemos que acordamos una y otra vez del verdadero sentido de la encarnación, esto es, que Dios se hizo carne para ser uno con nosotros. Cristo, la Palabra hecha carne, estableció su hogar en el cuerpo humano, "puso su carpa entre nosotros", que también es para nosotros nuestro hogar. Cuando negamos la bondad de nuestros cuerpos, estamos rechazando a Dios, que escogió tener un cuerpo. Aunque la sexualidad de Jesús no se menciona de forma explícita en los Evangelios, no debemos pensar por ello que Jesús no fue tan humano como nosotros o que fue un ser asexuado, con mayor proporción de espíritu que de cuerpo. Por el contrario, el retrato que tenemos de Jesús a través de los Evangelios refleja la figura de un hombre cuya sexualidad irradiaba hacia los demás, incorporándolos en una vinculación íntima con su persona. Con frecuencia, movido por la compasión, se acercaba espontáneamente a tocarles (Mc 1, 42), a darles de comer (Mc 6, 30-34), o los abrazaba (Mc 10, 16) dando muestras de un amor tan grande que necesitaba ser expresado más allá de las palabras, con todo el cuerpo. Como seguidores de Jesús, la sexualidad tiene una importancia central en nuestro viaje hacia la integración y la santidad. Tan sólo cuando nos sintamos en casa en nuestro cuerpo, aceptando la gracia que supone sabemos seres sexuales, seremos capaces de abordar libre y confiadamente las relaciones y compromisos que acompañan a la vivencia del amor.

*