Queridos amig@s: Luego de una semana nos volvemos a encontrar para compartir la Vida que es Jesús. Mañana marte 26 Gabriela Iribarren nos ofrecerá los puntos para tener un rato de oración y seguir ahondando en nuestro interior.
Los esperamos a tod@s en el CEIA a las 20 hs.
A continuación compartimos los puntos que nos compartió Laura rjm la semana pasada.
***************************
“AMARME A MI MISMO...”
* Siento la presencia de Dios
Tomo conciencia de la presencia de Dios en mi vida. Él me acompaña y me mira con amor.
* Hago una petición
Señor, que me ame a mi mismo, para amarte mas en mis hermanos”
* Texto: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12, 28-34)
En aquel tiempo, uno de los letrados se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos. Le dijo el escriba: Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.
Llevamos una vida agitada, una vida acelerada, podríamos decir a “máxima velocidad”. Pensamos en muchas cosas, en las de hoy, las de mañana, las del mes próximo. Así vivimos y así me pregunto... ¿Tengo relación, contacto con mi prójimo?
Tan centrado vivimos en nosotros mismos que no tenemos tiempo para ver lo que le pasa al otro en su pareja, su familia, en el trabajo. Cuesta amar en concreto al prójimo. No hay tiempo.
¿Significa que el tiempo me alcanza sólo para amarme a mi mismo y no alcanza para el otro?
Pero me doy cuenta que tampoco tengo tiempo para mi mismo. Tan ocupado estaba en “correr la carrera de la vida” que no sólo me olvidé del prójimo sino de mi mismo.
Las cosas podrían ser mejores si hubiese cuidado mi salud, si me hubiese dado tiempos para mi, solo, meditando, descansando un poco más, conversando con un amigo, tomando unos mates.
Si hubiese respetado mi ritmo, si estuviese más consciente de mi mismo y de lo que estoy haciendo seguro viviría de otra forma.
La invitación es a detenernos, cerrar los ojos, escuchar el corazón, sentir la respiración, rezar un momento mirándonos a nosotros mismos con el Señor.
Y con Él, mirar nuestra vida con cariño, pausadamente, queriéndonos, como acariciándonos. Dejando de lado nuestros pensamientos negativos y preguntándonos ¿Cómo estoy? ¿Cómo me siento? ¿Cuáles de las cosas que hago me hacen sentir bien? ¿Qué tiempo dedico para mí? ¿Para mis gustos, mi descanso?
Porque...sólo amándonos en concreto podemos ser efectivos en el amor a los demás.
* A modo de examen y síntesis
Vuelvo a repasar aquello que sentí que Dios me dijo. Aquella frase, aquella imagen que quedó resonando en el corazón, aquel diálogo, aquella presencia.
A Mayor Gloria de Dios...
Martes de Taller
Queridos amigos;
Mañana martes 19 tendremos nuestro encuentro de oración a cargo de Laura Pucheta, Religiosa de Jesús María. Los esperamos a las 20 hs en el CEIA.
Transcribimos el material del Taller que nos brindó Mónica Lorenzo el martes pasado. Fue un encuentro que nos ayudó a meternos en nuestra memoria, en nuestra historia y en nuestro corazón con el fin de seguir conociendonos para amarnos y así amar mejor a los demás.
A mayor gloria de Dios!!
*********************** TALLER***************************************************
AMARME A MI MISMO PARA AMAR MEJOR
Comenzamos escuchando la canción de León Gieco
Sin querer
Sin querer la vida y yo llegamos bien
hasta aquí, hasta hoy
No pedí nacer pero bueno, aquí voy,
como vos, como todos.
Amores que vienen y que van
Abrazo, llanto y despedidas
Sublime el sueño que me dejó
en el lugar justo donde estoy
Sin querer me tocó ser lo que soy
día y mes, también años
No pedí que hubiera esa noche de amor
que se fue hace tiempo.
Caminos que nunca se tocan
y otros se cruzan al azar
Sublime el sueño que me dejó
en el lugar justo donde estoy.
Luego de escuchar la canción compartimos aquellas resonancias que fueron apareciendo...
Seguido, Mónica nos fue guiando a través de una meditación hacia el dia de mi nacimiento y los primeros años de vida.
Como resultado, escribimos las sensaciones que nos provocó, como me sentí y lo compartimos.
APORTE
La estima de sí: una manera de mirarse, hablarse y sentirse
Los autores contemporáneos no concuerdan sobre la definición de la estima de sí, que ha sido considerada muchas veces como una suerte de “desván psicológico”. ¿Sería posible formular una definición de la estima de sí que sea concreta, aprovechable y mensurable? La estima de sí se define por la manera de mirarse, hablarse y sentirse. En práctica se trata de entrar en sí para descubrir las percepciones que se tiene de sí mismo, a saber: las miradas que uno se dirige, las palabras que se dice sobre sí mismo, y las emociones y sentimientos que se sienten frente a sí mismo.
Aprenderé así qué estima tengo de mis ser y de mi persona, de mis habilidades y desempeños.
Preguntas como, ¿cuál es la mirada que tengo sobre mi persona y sobre mis aptitudes, es decir, que imágenes tengo de estas dos dimensiones de mi ser? ¿cuál es el diálogo que mantengo sobre mi persona y mis aptitudes y cómo me hablo?¿o cuáles son las emociones y sentimientos que siento respecto a mi persona y a mis aptitudes?, pueden ayudarme a descubrir la estima que tengo de mi persona y de mis aptitudes gracias a la percepciones visuales, auditivas y emocionales que tengo de mi misma/o. Ellas son puntos de referencia y normas que permiten evaluar la estima que tengo de mi misma/o.
Tomaré conciencia de mi interioridad: a) de las representaciones visuales que tengo de mi misma/o, b) de mis representaciones auditivas, c) de las representaciones kinestésicas, la influencia de las emociones y de los sentimientos que siento frente a mí misma/o. La estima de sí no se refiere a algo mágico, vago o abstracto, sino a percepciones concretas.
Pero tenemos en efecto el poder de modificar las percepciones de nuestra persona y de nuestras aptitudes. Si sólo me veo a través de un defecto, nada me impide cambiar mi ángulo de visión. Si estoy inclinado/a a agobiarme con palabras duras, puedo muy bien reemplazarlas con palabras alentadoras. Si me siento abatido/a, tengo en mí la capacidad de convertir esas emociones depresivas en emociones positivas y entusiastas modificando mi postura física y mi respiración. En suma, es posible menazar lo mejor posible las percepciones mentales que tenemos de nosotros mismos. No tenemos que aceptarlas como si fuéramos impotentes frente a ellas. (Monbourquette, Jean, Autoestima y cuidado del alma, Bonum, 2004)
CELEBRACION FINAL
Mt. 3,17 “Este es mi hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”
Dejemos que esta frase del Dios Padre a Jesús, nos llegue a cada uno de nosotros/as que somos su imagen.
Mañana martes 19 tendremos nuestro encuentro de oración a cargo de Laura Pucheta, Religiosa de Jesús María. Los esperamos a las 20 hs en el CEIA.
Transcribimos el material del Taller que nos brindó Mónica Lorenzo el martes pasado. Fue un encuentro que nos ayudó a meternos en nuestra memoria, en nuestra historia y en nuestro corazón con el fin de seguir conociendonos para amarnos y así amar mejor a los demás.
A mayor gloria de Dios!!
*********************** TALLER***************************************************
AMARME A MI MISMO PARA AMAR MEJOR
Comenzamos escuchando la canción de León Gieco
Sin querer
Sin querer la vida y yo llegamos bien
hasta aquí, hasta hoy
No pedí nacer pero bueno, aquí voy,
como vos, como todos.
Amores que vienen y que van
Abrazo, llanto y despedidas
Sublime el sueño que me dejó
en el lugar justo donde estoy
Sin querer me tocó ser lo que soy
día y mes, también años
No pedí que hubiera esa noche de amor
que se fue hace tiempo.
Caminos que nunca se tocan
y otros se cruzan al azar
Sublime el sueño que me dejó
en el lugar justo donde estoy.
Luego de escuchar la canción compartimos aquellas resonancias que fueron apareciendo...
Seguido, Mónica nos fue guiando a través de una meditación hacia el dia de mi nacimiento y los primeros años de vida.
Como resultado, escribimos las sensaciones que nos provocó, como me sentí y lo compartimos.
APORTE
La estima de sí: una manera de mirarse, hablarse y sentirse
Los autores contemporáneos no concuerdan sobre la definición de la estima de sí, que ha sido considerada muchas veces como una suerte de “desván psicológico”. ¿Sería posible formular una definición de la estima de sí que sea concreta, aprovechable y mensurable? La estima de sí se define por la manera de mirarse, hablarse y sentirse. En práctica se trata de entrar en sí para descubrir las percepciones que se tiene de sí mismo, a saber: las miradas que uno se dirige, las palabras que se dice sobre sí mismo, y las emociones y sentimientos que se sienten frente a sí mismo.
Aprenderé así qué estima tengo de mis ser y de mi persona, de mis habilidades y desempeños.
Preguntas como, ¿cuál es la mirada que tengo sobre mi persona y sobre mis aptitudes, es decir, que imágenes tengo de estas dos dimensiones de mi ser? ¿cuál es el diálogo que mantengo sobre mi persona y mis aptitudes y cómo me hablo?¿o cuáles son las emociones y sentimientos que siento respecto a mi persona y a mis aptitudes?, pueden ayudarme a descubrir la estima que tengo de mi persona y de mis aptitudes gracias a la percepciones visuales, auditivas y emocionales que tengo de mi misma/o. Ellas son puntos de referencia y normas que permiten evaluar la estima que tengo de mi misma/o.
Tomaré conciencia de mi interioridad: a) de las representaciones visuales que tengo de mi misma/o, b) de mis representaciones auditivas, c) de las representaciones kinestésicas, la influencia de las emociones y de los sentimientos que siento frente a mí misma/o. La estima de sí no se refiere a algo mágico, vago o abstracto, sino a percepciones concretas.
Pero tenemos en efecto el poder de modificar las percepciones de nuestra persona y de nuestras aptitudes. Si sólo me veo a través de un defecto, nada me impide cambiar mi ángulo de visión. Si estoy inclinado/a a agobiarme con palabras duras, puedo muy bien reemplazarlas con palabras alentadoras. Si me siento abatido/a, tengo en mí la capacidad de convertir esas emociones depresivas en emociones positivas y entusiastas modificando mi postura física y mi respiración. En suma, es posible menazar lo mejor posible las percepciones mentales que tenemos de nosotros mismos. No tenemos que aceptarlas como si fuéramos impotentes frente a ellas. (Monbourquette, Jean, Autoestima y cuidado del alma, Bonum, 2004)
CELEBRACION FINAL
Mt. 3,17 “Este es mi hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”
Dejemos que esta frase del Dios Padre a Jesús, nos llegue a cada uno de nosotros/as que somos su imagen.
Y luego del receso... volvimos
Queridos amigos;
Luego de este receso de invierno nos ponemos en contacto nuevamente para comenzar esta segunda etapa del año y continuar profundizando en nuestras relaciones, tanto con los demás, como con nosotros mismos.
Mañana martes 12 de agosto tendremos el taller del mes a cargo de Mónica Lorenzo para continuar con el tema " Amarme a mi mismo para amar mejor". Los esperamos a todos en el Ceia a las 20:00 hs.
A continuación les compartimos los últimos puntos referidos a este tema que nos brindó Gustavo Roselli con la hermosa parábola de los talentos.
Un gran abrazo en Cristo, nuestro amigo
Puntos del dia martes 22 de julio.
PETICION: ¡Señor, ayúdame a descubrir los talentos que me has regalado!
ESCUCHO AL SEÑOR.- Leo despacio “La Parábola de los Talentos” (Mt 25 – 14-30)
“El reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. A uno le dio cinco talentos a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió.
Enseguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. De la misma manera, el que recibió dos, gano otro dos, pero que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor.
Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. "Señor, le dijo me has confiado cinco talentos, aquí están los otro cinco que he ganado". Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor".
Llego luego el que había recibido dos talentos y le dijo "Señor me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que me he ganado". "Está bien servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor".
Llego luego el que había recibido un solo talento "Señor le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡Aquí tienes lo tuyo!. Pero el señor le respondió: "Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas a este servidor inútil: allí habrá llanto y rechinar de dientes".
“Han recibido gratuitamente, den también gratuitamente” (Mt 10.8)
En un gesto de amorosa entrega y elección totalmente gratuita, Dios nos ha dado “talentos”, cualidades, aptitudes, capacidades que nos hacen a cada uno una persona única y original. El talento no se gana, no se conquista, no se merece: SE RECIBE.
Los tres empleados de la parábola están equiparados en esta realidad del don. Un don distinto por la cantidad. Pero siempre don. Para todos.
Hay que trabajar los dones recibidos; no solo no malgastarlos – ninguno de los tres siervos lo hace - sino multiplicar sus frutos. No importa cuanto les dio, sino la diligencia que han empleado para administrar lo poco o lo mucho que recibieron.
Sabemos que Dios nos dado muchos talentos, pero, por varias razones, a veces nos da miedo (si se puede decir así) actuar para hacerlos fructificar. Y de esa manera nos parecemos al siervo que escondió el talento!.
A lo largo de nuestra historia, Jesús nos ha dado no sólo talentos, sino también personas que nos han inspirado a usar, compartir, a hacer fructificar nuestros talentos ¿Quiénes son o han sido esas personas? ¿Podemos ponerles nombre, ver sus rostros, sus palabras, sus gestos?. Ellos también tenían sus talentos y los compartieron con nosotros. Su generosidad nos ha hecho crecer en el amor. Y nunca nos pidieron nada a cambio. Gratis nos dieron lo que gratis recibieron.
Hablemos de tus talentos… ¿qué te regaló Dios que sea característico tuyo, de tu manera de ser, de tus cualidades? ¿cuáles son los talentos que has recibido? El solo hecho de tener la VIDA, es un don que has recibido. El regalo de la existencia, la posibilidad de haber nacido, crecido, de tener una familia, amigos, compañeros de camino, maestros de vida. Piensa en tu vida ¿qué puedes agradecer a Dios por los dones que ha recibido? ¿en qué ha sido generoso el Señor contigo?.
Jesús desea que esos talentos que me ha dado sean multiplicados, de ahí surge otra pregunta ¿has multiplicado esos talentos que Dios te ha dado?, si los has multiplicados, felicidades: sos realmente fiel a lo que has recibido; si no lo has hecho, entonces ¿qué esperas para empezar?... ¿no sabes cómo usarlos?, pedile a Jesús en la oración para que te ayude a descubrir la mejor manera de utilizar tus talentos, ¿no sabes qué talentos tenes? Seguramente los puedas encontrar realizando las cosas que más te gustan y las que sabes hacer mejor, es ahí donde están esos talentos escondidos….
Jesús también necesita de vos, de tu entrega generosa para sembrar su palabra, para contagiar sus gestos, multiplicar la alegría y el amor.
Da gracias a Dios por todo lo que Él te ha dado gratuitamente. Cuida (y también, ayuda a cuidar), multiplica y agradece los talentos que Jesús te ha dado y te da día a día.
Pero este mandato de Jesús no termina en reconocer que Dios ha sido generoso sino que más bien el reconocerlo es un primer paso que desemboca en el servicio y la entrega a los demás, “den gratuitamente”, Y esos dones ¿nos lo guardamos para nosotros o los ponemos al servicio de los demás?
Hoy, podes fructificar tus talentos, en vos mismo está en realizarlo. Propóntelo hacerlo!
Ha sonado el despertador en nuestro presente. Y lo volveremos a escuchar a menudo. Un despertador que nos habla de compromiso, de actividad diligente para que nuestra existencia sea provechosa y productiva, para nosotros y para los demás, sin dejarnos amodorrar por el sueño o la pereza.
Nuestros encuentros ignacianos de los martes o de la Eucaristía de los domingos es también el recordatorio continuado de que los valores de este mundo tienen un Norte, una meta: que esperamos la gloriosa venida de Jesús, que toda nuestra vida tiene razón de ser en Dios.
Para ir terminando podemos pensar, a partir de revisar una jornada cualquiera, quizás la de ayer, o la de hoy, es igual… ¿qué he hecho hoy? ¿qué cualidades mías han dado su fruto? ¿cuántas veces he dejado sin hacer lo que debía o podía?.
Finalizo el encuentro con Jesús con la siguiente oraciòn:
Señor, ayúdanos a descubrir
para qué nos quieres en la vida.

Nos has regalado dones y talentos
nos llamaste a la existencia
Y nos acompañas en nuestro camino.
Muéstranos qué quieres de cada uno de nosotros,
aclara nuestro horizonte, aguza nuestra mirada
para que sepamos proyectarnos hacia nuestro futuro.
Jardinero de nuestros sueños
Enséñanos a dar frutos de nuestras semillas.
Amén
EXAMEN DE LA ORACION.- Trato de descubrir lo que pasó en el momento de la oración… Hacer examen, luego de la oración, es escuchar para aprender…. Escuchar lo que ocurre en mi interior, porque allí habla Dios.
Aprendemos a tomar distancia de los sentimientos, deseos, inclinaciones, para descubrir hacía donde nos llevan. Esto se llama DISCERNIR… Termino con un Padrenuestro.
Luego de este receso de invierno nos ponemos en contacto nuevamente para comenzar esta segunda etapa del año y continuar profundizando en nuestras relaciones, tanto con los demás, como con nosotros mismos.
Mañana martes 12 de agosto tendremos el taller del mes a cargo de Mónica Lorenzo para continuar con el tema " Amarme a mi mismo para amar mejor". Los esperamos a todos en el Ceia a las 20:00 hs.
A continuación les compartimos los últimos puntos referidos a este tema que nos brindó Gustavo Roselli con la hermosa parábola de los talentos.
Un gran abrazo en Cristo, nuestro amigo
Puntos del dia martes 22 de julio.
PETICION: ¡Señor, ayúdame a descubrir los talentos que me has regalado!
ESCUCHO AL SEÑOR.- Leo despacio “La Parábola de los Talentos” (Mt 25 – 14-30)
“El reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. A uno le dio cinco talentos a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió.
Enseguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. De la misma manera, el que recibió dos, gano otro dos, pero que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor.
Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. "Señor, le dijo me has confiado cinco talentos, aquí están los otro cinco que he ganado". Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor".
Llego luego el que había recibido dos talentos y le dijo "Señor me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que me he ganado". "Está bien servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor".
Llego luego el que había recibido un solo talento "Señor le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡Aquí tienes lo tuyo!. Pero el señor le respondió: "Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas a este servidor inútil: allí habrá llanto y rechinar de dientes".
“Han recibido gratuitamente, den también gratuitamente” (Mt 10.8)
En un gesto de amorosa entrega y elección totalmente gratuita, Dios nos ha dado “talentos”, cualidades, aptitudes, capacidades que nos hacen a cada uno una persona única y original. El talento no se gana, no se conquista, no se merece: SE RECIBE.
Los tres empleados de la parábola están equiparados en esta realidad del don. Un don distinto por la cantidad. Pero siempre don. Para todos.
Hay que trabajar los dones recibidos; no solo no malgastarlos – ninguno de los tres siervos lo hace - sino multiplicar sus frutos. No importa cuanto les dio, sino la diligencia que han empleado para administrar lo poco o lo mucho que recibieron.
Sabemos que Dios nos dado muchos talentos, pero, por varias razones, a veces nos da miedo (si se puede decir así) actuar para hacerlos fructificar. Y de esa manera nos parecemos al siervo que escondió el talento!.
A lo largo de nuestra historia, Jesús nos ha dado no sólo talentos, sino también personas que nos han inspirado a usar, compartir, a hacer fructificar nuestros talentos ¿Quiénes son o han sido esas personas? ¿Podemos ponerles nombre, ver sus rostros, sus palabras, sus gestos?. Ellos también tenían sus talentos y los compartieron con nosotros. Su generosidad nos ha hecho crecer en el amor. Y nunca nos pidieron nada a cambio. Gratis nos dieron lo que gratis recibieron.
Hablemos de tus talentos… ¿qué te regaló Dios que sea característico tuyo, de tu manera de ser, de tus cualidades? ¿cuáles son los talentos que has recibido? El solo hecho de tener la VIDA, es un don que has recibido. El regalo de la existencia, la posibilidad de haber nacido, crecido, de tener una familia, amigos, compañeros de camino, maestros de vida. Piensa en tu vida ¿qué puedes agradecer a Dios por los dones que ha recibido? ¿en qué ha sido generoso el Señor contigo?.
Jesús desea que esos talentos que me ha dado sean multiplicados, de ahí surge otra pregunta ¿has multiplicado esos talentos que Dios te ha dado?, si los has multiplicados, felicidades: sos realmente fiel a lo que has recibido; si no lo has hecho, entonces ¿qué esperas para empezar?... ¿no sabes cómo usarlos?, pedile a Jesús en la oración para que te ayude a descubrir la mejor manera de utilizar tus talentos, ¿no sabes qué talentos tenes? Seguramente los puedas encontrar realizando las cosas que más te gustan y las que sabes hacer mejor, es ahí donde están esos talentos escondidos….
Jesús también necesita de vos, de tu entrega generosa para sembrar su palabra, para contagiar sus gestos, multiplicar la alegría y el amor.
Da gracias a Dios por todo lo que Él te ha dado gratuitamente. Cuida (y también, ayuda a cuidar), multiplica y agradece los talentos que Jesús te ha dado y te da día a día.
Pero este mandato de Jesús no termina en reconocer que Dios ha sido generoso sino que más bien el reconocerlo es un primer paso que desemboca en el servicio y la entrega a los demás, “den gratuitamente”, Y esos dones ¿nos lo guardamos para nosotros o los ponemos al servicio de los demás?
Hoy, podes fructificar tus talentos, en vos mismo está en realizarlo. Propóntelo hacerlo!
Ha sonado el despertador en nuestro presente. Y lo volveremos a escuchar a menudo. Un despertador que nos habla de compromiso, de actividad diligente para que nuestra existencia sea provechosa y productiva, para nosotros y para los demás, sin dejarnos amodorrar por el sueño o la pereza.
Nuestros encuentros ignacianos de los martes o de la Eucaristía de los domingos es también el recordatorio continuado de que los valores de este mundo tienen un Norte, una meta: que esperamos la gloriosa venida de Jesús, que toda nuestra vida tiene razón de ser en Dios.
Para ir terminando podemos pensar, a partir de revisar una jornada cualquiera, quizás la de ayer, o la de hoy, es igual… ¿qué he hecho hoy? ¿qué cualidades mías han dado su fruto? ¿cuántas veces he dejado sin hacer lo que debía o podía?.
Finalizo el encuentro con Jesús con la siguiente oraciòn:
Señor, ayúdanos a descubrir
para qué nos quieres en la vida.
Nos has regalado dones y talentos
nos llamaste a la existencia
Y nos acompañas en nuestro camino.
Muéstranos qué quieres de cada uno de nosotros,
aclara nuestro horizonte, aguza nuestra mirada
para que sepamos proyectarnos hacia nuestro futuro.
Jardinero de nuestros sueños
Enséñanos a dar frutos de nuestras semillas.
Amén
EXAMEN DE LA ORACION.- Trato de descubrir lo que pasó en el momento de la oración… Hacer examen, luego de la oración, es escuchar para aprender…. Escuchar lo que ocurre en mi interior, porque allí habla Dios.
Aprendemos a tomar distancia de los sentimientos, deseos, inclinaciones, para descubrir hacía donde nos llevan. Esto se llama DISCERNIR… Termino con un Padrenuestro.
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