MARTES 15 DE SEPTIEMBRE DE 2009
GUÍA PARA LA ORACIÓN (iremos ahondando en los distintos momentos)
Los pasos que te pueden ayudar para la oración, son:
§ Preparación de la Oración
§ Presencia de Dios
§ Escucho a Dios
§ Hablo con Dios: COLOQUIO
§ Examen de la oración
.: PREPARACIÓN de la Oración => BUSCO UN LUGAR donde pueda rezar, determino el TIEMPO DE ORACIÓN, también una POSTURA CORPORAL cómoda y relajada, ME TRANQUILIZO, tomo conciencia de las SENSACIONES, SONIDOS, la RESPIRACIÓN y del SILENCIO.
.: Me dispongo a sentirme en la PRESENCIA DE DIOS => le abro la puerta de mi corazón a Jesús. Busco encontrar en mi interior la presencia del Señor, y eso es lo único importante… Me presento ante Él. Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce…
# OFREZCO este momento de oración, para que sea un momento de encuentro con Dios, y me ofrezco a mí mismo con todo lo que soy.
# ORACIÓN PREPARATORIA [EE 46]: “Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.”
# PREÁMBULOS
1º) COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR: [EE 47].
2º) PETICIÓN: será “demandar/pedir a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo” [EE 48].
.: ESCUCHO A DIOS => Leo despacio el texto con el que voy a rezar GUSTANDO cada palabra, cada frase, cuando encuentro algo con un sabor especial o donde siento que Dios me habla, ME DETENGO, repito suavemente la frase, trato de meditar con el corazón, con los afectos. No es necesario terminar el texto, lo importante es profundizar y detenerme donde Dios me da a sentir algo especial. No se trata ni de pensar, ni de hacer reflexiones, sino SENTIR Y GUSTAR INTERNAMENTE.
.: Hablo con Dios: COLOQUIO: es un DIÁLOGO LIBRE de corazón a corazón, con EL SEÑOR JESÚS, con EL PADRE y/o con MARÍA, inspirado por el ESPÍRITU SANTO, con quién también podemos charlar…
Es un MOMENTO PARA ESTAR CON DIOS, no para sacar conclusiones.
Es el tiempo privilegiado para HACER MEMORIA ANTE DIOS DE LO QUE HE DESCUBIERTO y para HABLARLE COMO RESPUESTA A LO QUE HE VISTO. Es el momento de OFRECERME POR ENTERO ANTE UN DON TAN GRANDE, COMPROMETIENDO TODA MI LIBERTAD Y TODA MI VOLUNTAD.
En el coloquio mi yo habla a un Vos, a partir de lo que se me ha dado en esta oración en particular. Hablo con sinceridad pidiendo una gracia, o un consejo, exponiendo una preocupación, pidiendo perdón, haciendo una pregunta, alabando a Dios…
El coloquio es también EL TIEMPO DE LA OFRENDA en el que me ofrezco SIN RESERVAS para vivir lo que he descubierto, uniéndome al Padre para ser sólo uno con Él.
Me despido con reverencia, y le DOY GRACIAS por este encuentro.
Termino con una ORACIÓN, puede ser un Padre Nuestro, el Gloria, o cualquier otra.
En los próximos talleres veremos: EXAMEN – REGLAS DE DISCERNIMIENTO.
PUNTOS
“En el camino de la vida… aprendiendo a volverme como niño”
.: PREPARACIÓN de la Oración
.: Me pongo en la PRESENCIA DE DIOS
.: Petición: "Señor, que sepa ser servidor de mis hermanos"
.: ESCUCHO A DIOS: Mc 9, 30-37
Jesús atravesaba la Galilea junto con sus discípulos y no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará". Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: "¿De qué hablaban en el camino?" Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos". Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: "El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a Aquél que me ha enviado".
EL NIÑO REPRESENTA A LOS PRIMEROS
P. Víctor M. Fernández (http://www.san-pablo.com.ar/lit)
Jesús había advertido claramente a sus discípulos que se cuidaran de la levadura de los fariseos y de Herodes, celosos de su poder y capaces de defender ese poder a costa de todo. Sin embargo, la tentación del poder y la gloria se cierne también sobre la comunidad de los discípulos, y Jesús le sale al paso. Les enseña que, así como él renunció a un poder terreno y a una gloria mundana, los discípulos deben también alejarse de las pretensiones de dominio. Todo deseo de alguna autoridad sobre los demás, debe transformarse en un deseo de servir a todos desde el último lugar.
Resulta grosero que, luego que Jesús anunciara una vez más su muerte y su resurrección, los discípulos, que no lograban entrar en esa lógica de entrega, se pusieran a discutir quién de ellos era el más grande. Pero Jesús les muestra que, en la lógica del Reino el más grande es el que se hace el último, el que sirve. Por eso el niño representa a los preferidos, a los primeros. El discípulo, si quiere ser agradable a los ojos de Jesús, deberá hacerse pequeño como un niño y aparecer ante los demás con la sencillez de un pequeño.
Esta actitud de Jesús es importante, ya que lo diferencia de las autoridades religiosas de su época, preocupadas por su poder y su prestigio social. A ellos no podían interesarles los niños, porque ellos no contaban a nivel social, no opinaban, no tenían dinero, no eran consultados, no tenían peso político. Detenerse ante un niño era perder el tiempo. Pero Jesús prefería precisamente a los que no cuentan.
El Señor quiere que sus discípulos entren en otro estilo de vida, en otra forma de relacionarse. Jesús quiere liberarlos de esa dinámica social donde lo que más interesa es adquirir poder y desea conducirlo hacia una intensa búsqueda del bien común y el servicio a los demás.
PARA PROFUNDIZAR: Jesús con su Palabra me habló al corazón, me hizo sentir cosas, este es el momento de hablarle desde el mío porque tan grande es su amor por mí, que ha dado la vida para que yo VIVA... Él se convirtió en mi “servidor”, y yo frente a este Misterio, ¿qué le digo? ¿qué me pasa adentro al contemplarlo?
Puedo hablar con María, ella es “la servidora fiel”, le entrego mis miedos y dudas, le pido ayuda y consejo…
.: COLOQUIO
Le damos Gracias por tantos bienes y tantos dones recibidos... Rezamos el Gloria al finalizar.
.: EXAMEN de la Oración: tratar de descubrir lo que paso durante el tiempo de oración. Poner por escrito las gracias recibidas, los frutos alcanzados y también las luchas y tentaciones vividas, prestando especial atención a los momentos donde sentimos a Jesús cerca en esta oración.
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Martes de oración: 1 de septiembre
.: Preparación de la Oración
Recordemos los pasos: busco un lugar donde pueda rezar, determino el tiempo de oración, también una postura corporal cómoda y relajada, me tranquilizo, tomo conciencia de las sensaciones, sonidos, la respiración, por donde circula el aire que va ingresando en mi, soy conciente de cada una de las partes de mi cuerpo reconozco aquellas que están tensas y las que están relajadas, dejo invadirme por el silencio interior…
.: Me dispongo a sentirme en la PRESENCIA DE DIOS
Si siento que hay alguna situación, alguna persona, cualquier cosa que me inquieta y ocupa mi espacio de encuentro con Dios, aprovecho para ofrecérselo, “Señor en tus manos dejo………………para que cuides de él, para que se solucione, para que no me invada”, etc. O bien podemos comenzar la oración con esta petición: “Señor que pueda abrir mi corazón hacia vos para que me renueves”
.: Escucho a Dios: Mc 7, 31-37
Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de Decapólis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separo de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le toco la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiro y le dijo: “Efatá”, que significa: “Ábrete”. Y enseguida se abrieron sus oídos, se soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. Jesús les mando insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto mas insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos”.
¿Que resuena en mi corazón? Miremos lo que hacen y dicen los personajes que participan en este Evangelio, me quedo con el que más me representa, escucho y veo qué es lo que Jesús tiene para decirme.
¿Por qué la multitud entrega al sordomudo? Podría ser para que Jesús lo cure y pueda unirse a la comunidad, comunicarse con los otros, conocerse, ser parte de ellos y ellos parte de él, es por esto que no solo lo cura “físicamente” sino que le regala una nueva vida. Esta vida es otra después de dejar pasar a Jesús por su corazón. Ya no va a ser la misma persona que antes, todo cambio.
Su antigua vida de soledad se transformo en vida comunitaria.
Pero también la multitud quiere que cure a esta persona para que en ellos se pueda cumplir el milagro de poder comprender (escuchar) y dialogar (hablar) a través de la Palabra. Estaban sordos porque la buena noticia aún no había llegado a ellos y hablaban con dificultad porque aún no habían conocido al Dios que se revela como Palabra en el diálogo. Jesús, sale al encuentro de ellos que piden oír y dialogar. “Ábrete” esa es la palabra que inicia un nuevo modo de comunicación y un Nuevo estilo de Vida.
¿Cómo trataríamos a las personas con las que vivimos si nuestra vida no estuviera modificada por el paso de Dios en nosotros?
¿Alguna vez pensaste qué seria de ti, si no hubieras hecho como el sordomudo, de abandonarte a las manos de Jesús?
Hoy Jesús nos invita a dejar en sus manos todo aquello que traba nuestro camino, nuestra vida, Él quiere que le dejemos nuestras heridas (físicas y del alma), nos “aparta del mundo” para renovarnos, para salir nuevos, con un corazón lleno de Él.
En la antigua liturgia bautismal, el sacerdote tocaba la oreja y la boca de la persona que se bautizaba para significar la apertura a la Palabra de Dios y la posibilidad de dialogar con Él. Nosotros bautizados hijos de Dios tenemos esta posibilidad de comunicarnos directamente, cara a cara con Él, éste es el momento, si me ayuda puedo escribir ¿Qué dejo en las manos de Dios para que renueve?
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.: Hablo con Dios:
hablo con Él con plena confianza. Le cuento lo que me pasa, esto que me aqueja desde hace tanto tiempo, eso que me quita la salud, la alegría, las ganas de compartir, esto que me impide comunicarme con los demás, que me deja limita. Terminemos nuestra oración, dando Gracias por lo que Dios nos regala hoy…Podemos rezar el Gloria.
.: Examen de la Oración:
La oración es un momento privilegiado de “encuentro con Dios”. En este espacio reflejamos y ponemos por escrito las gracias recibidas, los frutos alcanzados y también las luchas y tentaciones. Escribir el examen es importante ya que nos ayudara a guardar en la memoria como Dios actuó y estuvo presente durante la oración. Luego de varios exámenes de la oración podremos leer en ellos los pasos de Dios en nuestra historia de salvación y renovación. Esto es lo que San Ignacio llamaba: buscar y hallar la voluntad de Dios. Es importante estar atento a los momentos donde sentimos a Jesús sanar nuestras heridas, calmar nuestro dolor, devolvernos la vida y regalarnos su paz.
Cantamos "Que seria de mi"/Jesus Adrian Romero
http://www.youtube.com/watch?v=DkjTuyEwkeI
Martes de oración: 25 de agosto
Oración
La oración es un ENCUENTRO CON DIOS. Es la experiencia de estar en su PRESENCIA, donde escuchamos su palabra y HABLAMOS con él.
San Ignacio, a partir de su propia vivencia espiritual, descubrió que la oración no es “saber” muchas cosas sobre Dios, sino “sentir y gustar” interiormente la presencia de Dios, “...no el mucho saber harta y satisface el alma, sino el gustar y sentir de las cosas internamente”
Preparación
Busco un lugar donde pueda rezar en paz y con devoción
Busco una postura corporal cómoda y relajada, respiro lentamente para que el aire entre a lo más profundo de mí, tomo conciencia de la vida que hay en mí.
Me tranquilizo: dejo serenar mi mente, interrumpo el proceso del pensar....me hago presente a mi mismo...sensaciones...sonidos...respiración...silencio
Me pongo en la presencia del Señor
Me presento ante Él. Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce...
OFREZCO este momento de oración, para que sea un momento de encuentro con Dios. Me ofrezco a mi mismo con todo lo que soy.
Petición: “Que tu amor me haga libre, para que mi corazón esté cerca del tuyo”
Escucho a Dios
Evangelio según San Marcos 7,1-8.14-15.21-23.
"Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar. Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce. Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?". El les respondió: "¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres".Y Jesús, llamando otra vez a la gente, les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino. Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre".
-Leo el texto, trato de ponerme en el lugar de los personajes, ¿quien soy yo? ¿algún fariseo, el pueblo, los apóstoles, Jesús….?
-Puedo ir recorriendo distintos momentos de mi vida, en donde viví la Fe de diferente manera, ¿Cuál es la imagen de Dios que me muestran los fariseos? ¿Cuál es la imagen de Dios que me trae Jesús?
-¿Qué Dios es el que me acompaña hoy? ¿El Dios de Jesús? ¿El de los fariseos? ¿Qué religiosidad vivo hoy?
En este texto Jesús enfrenta a los fariseos, quiere cambiarles la imagen de Dios que ellos tienen, y en un lenguaje duro pero real los enfrenta. Esta situación no es muy lejana a la que vivimos en nuestros tiempos, en donde muchas veces la Fe se reduce a meros ritualismos para acallar la conciencia y no a un encuentro real, íntimo y personal con el Dios de la vida, el Dios que nos trae Jesús. En donde Dios sea el centro de nuestra vida y nos los actos externos, que son efímeros y circunstanciales
Podría preguntarme ¿Dónde tengo puesto mi corazón? ¿Cómo me vinculo con Dios? ¿De manera externa?...¿Con el corazón? ¿Qué sentido le doy a los actos externos?
Jesús nos invita a dar un vuelco de 180 grados en nuestra relación con Dios. ¿A quien busco cuando busco a Dios? ¿Seguridad? ¿A un padre que me castiga o premia? ¿Tranquilidad de conciencia?...o busco al Dios del Amor, ese Dios que me quiere más allá y sobre todo en mi barro y mi debilidad.
Reflexión: La tradición es un elemento muy importante en la vida de los pueblos; hay que cuidarla; ya que en ella se contiene una gran riqueza cultural. Pero las tradiciones no se pueden convertir en norma intocable de consuelo; también por encima de la tradición está el bien del hombre.
Jesús se dirige a toda la multitud y vuelve a la cuestión de la pureza para decir que ésta no está en las cosas ni en las acciones en sí mismas, sino en el corazón del hombre.Nada de lo que hay en la creación es impuro. Es la buena o la mala intención del hombre, al hacer uso de las cosas, lo que hace que algo sea agradable (puro) o desagradable (impuro) a Dios.
Entre nosotros también se invoca demasiado la autoridad de la tradición y se olvida, también demasiado, el valor del corazón; nos preocupa mucho hacer lo que siempre se ha hecho, sin pararnos a averiguar si eso es lo que conviene al hombre, y nos privamos de demasiadas cosas que no harían más que aumentar el caudal de alegría de nuestro mundo porque las tradiciones exigen que nos privemos de ellas. Las tradiciones, repitámoslo, pueden tener valor, pero no pueden ser la norma; la norma es el querer hacer, de corazón, lo que Dios quiere, y lo que Dios quiere es el bien del hombre.
¿No sería oportuno revisar muchas de nuestras tradiciones, leyes y manifestaciones de la religiosidad?
Estas oraciones te pueden ayudar a revisar tu relación con Dios, y tal vez descubrir una forma diferente de relacionarse con el Padre:
Lo más importante no es: Que yo te busque, Sino que tu me buscas en todos los caminos (Gen.3,9) Que yo te llame por tu nombre, Sino que el mío está tatuado en la palma de tu mano (Is. 49,16) Que yo te grite cuando me faltan las palabras, Sino que tú gimes en mí con tu grito (Rm. 8,26) Que yo tenga proyectos para ti, Sino que tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro (Mc. 1,17) Que yo te comprenda, Sino que tú me comprendas en mi último secreto (1 Cor.13, 12) Que yo hable de ti con sabiduría, Sino que tú vives en mi, y te expresas a tu manera (2 Cor. 4,10) Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas, Sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas (Jn 13,1). Que yo trate de animarme y planificar, Sino que tu fuego arde dentro de mis huesos (Jer. 20,9) Porque, ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte,... Si tu, no me buscas, llamas y amas primero? El SILENCIO AGRADECIDO, ES MI ÚLTIMA PALABRA, y mi mejor manera de encontrarte.
Benjamín Gonzalez Buelta sj
Señor, tengo deseos, anhelos, sed. Algo me empuja vitalmente en mis entrañas, el motivo existencial de mi vida. Vivo porque te deseo, Señor, Deseo tu presencia con enorme sed. Imagino tu rostro, escucho tu voz, Adoro tu divinidad. Si tan dulce es esperarte ¿cómo no será encontrarte? Señor, tú estás en todos los hombres y quiero reconocerte en ellos. Quiero encontrarte en la oración. Tu presencia inconfundible, esos momentos en los que alma se olvida de todo a su alrededor y queda en silencio ante ti. Tú dominas el arte de hacer sentir tu presencia al alma que piensa en ti con amor.
Quiero encontrarte en la eucaristía La gloria escondida de tu cena con tus amigos. Me acerco a ti con fe, Y vendré una y otra vez con el recuerdo de esas reuniones Y la ilusión de sentirme de nuevo cerca de ti.
Vivo porque te deseo, Señor. Deseo tu presencia con enorme sed. Quiero encontrarte en el rostro de los hombres, en la compañía de mis semejantes, en la revelación súbita y profunda de que todos los hombres son mis hermanos, en la necesidad de los pobres y en el amor de mis amigos, en la sonrisa del niño y el ruido de la muchedumbre. Tú estás en todos los hombres, Señor, Y quiero reconocerte en todos ellos.
Quiero también Señor, encontrarte finalmente en la pobreza de mi ser, en la desnudez de mi alma. Anhelo encontrarte, Señor. Esperanza de quien busca a su creador, quien ansía encontrar la razón para la cual ha sido creado. Esperanza que da sentido a mi vida, dirección a mi caminar. Vengo a ti, Señor.
AMDG