Martes 6 de Octubre

Taller de Formación
"el Género y la Ternura" desde una mirada antropológica cristiana

Cultura de la ternura, construcción de la intimidad

En la búsqueda de nuevas formas de relaciones sexuales que no sean exclusivamente genitales, la educación para la ternura y la construcción de una intimidad sana representan caminos plenos de encuentro gratificante en sintonía plena con la dignidad del amor tal como nos lo enseña el Evangelio y lo encarnó Jesús en su vida cotidiana.
En primer lugar digamos que intimidad significa que tú puedes ser quien eres dentro de una relación y dejar que la otra persona sea lo que es.

EL SER QUIEN ERES:
Cuando puedes hablar abiertamente sobre cosas que son importantes para ti.
Cuando puedes tomar una posición clara sobre lo que crees en relación a asuntos importantes.
Cuando puedes aclarar los límites de lo que es aceptable, tolerable para ti dentro de una relación.

EL DEJAR QUE LA OTRA PERSONA SEA LO QUE ES:
- Te mantienes emocionalmente cancelada en tiempos difíciles y ansiosos, con la otra persona que piensa diferente (aunque lo más común es IRSE o PELEAR), sin necesitar el tener que cambiar, convencer o arreglar a la otra persona ..

- No se trata de los pasos iniciales en una relación. Se da solo en las relaciones a largo plazo. No se refiere a la intensidad. Se refiere a las muchas maneras en las cuales uno está Cercano al otro. Todo esto requiere una apertura personal y mutualidad

Las cualidades que usualmente se asocian con la intimidad son: confianza, seguridad, aceptación, apertura. Más tres claves adicionales:
*Mutualidad: una relación íntima implica la opción, la libertad. No se da por circunstancias que nos juntan, reúnen (trabajo, fiestas, ... )
*Empatía recíproca: caminar en los zapatos del otro. Capacidad de comprender qué es lo que la otra persona está experimentando.
*Balance de poder: Esto es muy crítico. Una relación íntima es cuando ninguna de las partes se calla, sacrifica o traiciona a sí misma, y cuando cada parte expresa la fuerza y la vulnerabilidad, debilidad y competencia, en una manera balanceada.

La auténtica intimidad demanda:
Una toma de conciencia de uno mismo,
a) conciencia de mis fuerzas y limitaciones,
b) un deseo de arriesgarse con otra persona en una relación libre,
c) con la consecuencia de que cada una va a ser llamada a cambiar y a crecer.

La experiencia de intimidad tiene distintos niveles (o grados):
-Extraños
-Conocidos
-Compañeros o colegas
-Familia (para unos más y para otros menos)
-Amigos y amigas
-Amigos y amigas del alma. (Suelen ser muy pocas y pocos en la vida.)
'
No puede haber intimidad cuando hay ENCANDILA MIENTO. Este se puede dar en dos formas: 1) Quiero que la persona sea lo que yo quiero, y disculpo, excuso, ignoro cuando no es como yo quiero. 2) Quien se encandila es porque es muy solitario, y eso mueve a la conexión, pero de una manera ciega.

I - COMO RELACIONARSE DE FORMA ÍNTIMA
El Gran Mandamiento, que nos amemos unos a los otros, es también una llamada a relacionamos de forma íntima. El relacionamos Íntimamente nos cambia a nosotros y a otros. Crecer en la capacidad de relacionamos íntimamente es una tarea continua, y nos exige desarrollar los siguientes atributos, capacidades y habilidades.

1. un sentido claro de uno mismo y un enfoque de crecimiento continuo de uno mismo
No se trata de que seamos egocéntricos, sino que nos conozcamos bien a nosotros mismos. Es imposible tener una relación íntima con otros si no somos íntimos con nosotros mismos. Para damos, tenemos que poseemos primero; para ser nosotros, para ser una sola alma, primero tenemos que ser sí mismos.

2. una comunicación abierta
Nosotros a veces no escuchamos. Estamos preparando siempre el próximo pensamiento. Por eso necesitamos mejorar cada día en la capacidad de escuchamos realmente unos(as) a otros(as). Si queremos crecer en la capacidad de creer en la otra persona, necesitamos auto revelamos y decir lo que realmente sentimos y pensamos, expresamos honestamente.

3. la capacidad de permanecer emocionalmente conectados durante épocas difíciles o de ansiedad
Es importante que no nos callemos ni huyamos cuando estemos en conflicto. Es importante también que no permitamos que nuestra ira se vierta sobre el otro cuando estamos en conflicto. Necesitamos aprender a saber lo que pensamos y sentimos, y expresarlo de forma reverente, particularmente durante tiempos de conflicto o de desacuerdo.

4. un profundo respeto y valoración de las diferencias
Para poder entrar en una relación íntima cada persona tiene que permanecer siendo quien es manteniendo lo que tiene de singularidad. Cuando eliminamos las diferencias y hacemos que todas las personas sean iguales, destruimos cualquier posibilidad de intimidad que existe.

5. una mutualidad: especialmente cuando la persona se da a conocer con empatía o compasión
La mutualidad es la capacidad de dar y recibir del prójimo. ¿Qué es lo que se da y se recibe? Cuando las personas funcionan dentro de una mutualidad existe un intercambio: de pensamientos, de perspectivas, de actitudes, de necesidades, de estar de acuerdo y en desacuerdo y de sentimientos ¿Elijo entrar en revelación de mí mismo con otros y los invito a ellos a hacer lo mismo? La mutualidad es un camino de ida y vuelta. La capacidad de empatía o compasión, que quiere decir el poder caminar dentro de los zapatos del otro, es esencial en la mutualidad. ¿Puedes dejar a un lado tus propias necesidades, tus pensamientos y lo que sientes, por un rato, y colocarte dentro de lo que es la vida del otro?
Cuanto más cómodo te sientas contigo mismo, mejor podrás sentir esta empatía y no temer perderte a ti mismo.

6. un sentido flexible de uno mismo
Necesitamos conocernos a nosotros mismos, sentirnos bastante cómodos con nosotros mismos y tener la expectación de aprender sobre nosotros mismos, si hemos de relacionamos de forma íntima. Ten la expectación de que has de cambiar y que has de sentir una variedad de sentimientos como el bienestar, la vergüenza, el conflicto, la ira o bien el gozo. Si no estás dispuesto a cambiar no serás capaz de sentir la intimidad.

7. la habilidad de negociar, de hacer concesiones y de sacrificarse
A menudo consideramos el hacer concesiones como señal de debilidad en lugar de verlo como señal de fuerza. Hace falta tener fuerza para poner a un lado nuestras propias necesidades para un bien mayor. No se trata de no saber lo que quiero y necesito, sino elegir dejar esto a un lado para el bien de los demás. Es necesario que cada persona elija hacer estas concesiones y deje al lado sus propias necesidades para que la relación sea mutua.

Como podemos ver, la relación íntima no sucede por si sola, requiere esfuerzo. ¿Elegiremos estar en relación con otros y tomaremos de hecho los pasos que se necesitan para movemos hacia la relación íntima mutua? Si no se elige la intimidad el riesgo es NO VIVIR.
*-¿Qué me ayudaría a desarrollar y tener relaciones íntimas?
*- Dado lo que soy, ¿cuáles son los obstáculos que me estarían impidiendo para ponerme en camino hacia la intimidad?
*- ¿Hay algunos riesgos de los cuales yo estoy ya consciente que se van a dar al buscar vivir la intimidad?

Quería decir una cosita más. Este viaje que se inicia, ¡no va a terminar nunca! No importa donde te encuentres ahora mismo en tu habilidad de relacionarte puesto que Dios te proporcionará la vía para hacerlo y el tiempo suficiente.

II EL ARTE DE LA INTIMIDAD
La práctica de la intimidad, como cualquier otro tipo de arte, requiere disciplina. Aprendemos a estar cercanos a otros cuando vamos dejando esos comportamientos que nos mantienen distantes y tratamos de tener nuevos comportamientos, sentimientos y esperanzas. El arte de la intimidad involucra los siguientes ocho requisitos, además de mantener una cierta distancia y privacidad.

1. Mantén la intimidad contigo mismo
Dentro de cado uno de nosotras hay una entera comunidad de sub-personalidades, algunas de las cuales nos gustan y otras nos desagradan y las rechazamos. Nuestra habilidad de aceptar a los otros recae en nuestra aceptación de la pluralidad de varias partes dentro de nosotros mismos. Nosotros, de hecho, amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos ¡ni más, ni menos!

2. Enfréntate con tu soledad
Sólo aquellas personas que saben que al final están solas, libres y responsables, son quienes pueden ablandar los límites de sí mismas para invitar a otros a compartir su propia soledad.
Cuando rehusamos aceptar nuestra soledad, transferimos a aquellos a quienes amamos la responsabilidad de solucionar nuestros propios problemas, de hacemos felices y de cuidamos con mucha seguridad de las cosas que pudieran salir mal.

3. Aprende a escuchar
La mayor parte del tiempo, escuchamos solo a medias. Ya hasta hemos formulado una respuesta en nuestras mentes antes de que la otra persona haya terminado de hablar. Sin ni siquiera pensar, damos nuestras opiniones, consejo y soluciones, cuando lo que realmente se requiere es que escuchemos compasivamente los pensamientos y sentimientos de la persona. Tus maneras de relacionarte con los demás cambiarán radicalmente cuando dejes de tener las respuestas y puedas aprender a escuchar. A veces no dejamos que los otros tengan sus propias experiencias. Cuando yo hablo y hablo, es más narcisismo que intimidad, hay desbalance de poder.

4. Habla abiertamente, sin pelos en la lengua.
No es una disciplina fácil. Todas hemos aprendido a esconder nuestros sentimientos bajo la fachada de la amabilidad para protegemos de los demás sobre nuestra verdad privada. Creamos personas, máscaras, fachadas públicas, las cuales se imprimen en nuestras caras. Pero la intimidad requiere una cierta cantidad de vulnerabilidad. Tenemos que quitamos las máscaras que nos protegen y tenemos que arriesgamos a dejamos que nos conozcan. Sin honestidad no hay cercanía. Necesitamos decir tan claramente como nos sea posible lo que sentimos, lo que queremos, lo que nos agrada o desagrada.

5. Elige la intimidad
Si es que quieres sentirte cercana a otras personas, tienes que hacer la opción consciente de hacerla prioridad en tu vida; no va a suceder sola, Separa tiempo para estar con amigos o amigas, con tu comunidad, con tu Señor, con sus preferidos. Y lo que es más importante, ser sensible en esos momentos cuando alguien te necesita para que estés con él o ella.

6. No te desesperes
La intimidad se desarrolla con su propio tiempo. No sucede al instante: “sigue al pie de la letra instrucciones: agrega agua y mezcla”. Por supuesto que “hay momentos mágicos". Pero las maneras de relacionamos con intimidad que son suficientemente sólidas, para salir a flote en todas las circunstancias y crisis, pueden tomar casi toda la vida.


7. Elige con mucho cuidado ·
Es muy frecuente sentirse cercano a alguien que sufre crónicamente de "intimitis". No todas las personas están listas para pagar el precio de energía, tiempo, imaginación y compromiso.

8. Espera tener miedo y fallarte regularmente
La intimidad al mismo tiempo nos causa terror y nos maravilla porque echa abajo nuestros límites de seguridad y las imágenes bien maquilladas; crecemos y cambiamos por el contacto. La verdadera intimidad es real únicamente después de descubrir, -después de muchos fracasos-, que nunca podemos asumir o quitar la soledad del otro/otra, o llenar el vacío que existe en el fondo del corazón, o hacer desaparecer la tragedia, o sacarla de la sombra de la muerte.

CUALIDADES DEL AMOR MADURO

- Se da entre dos personas, dos identidades
- Hay libertad, nada es forzado
- Mutualidad
- Auto revelación
- Empatía
- Aceptación de Uno y otro
- Estoy dispuesto a desafiar y ser desafiado en la comunión
- Unidad
- No hay necesidad de poseer
- Hay apreciación de la otra persona
- Nos alegramos cuando el otro, la otra, tienen triunfos, y nos entristecemos con ella/ él cuando hay dolor
- Sentimos gozo y alegría en su presencia
-Se promueve la integración en las dos personas



Genero: esencia o construcción
Rubén Strina sj


Planteamiento de la cuestión

Es importante ante todo presentar el debate actual sobre genero y su repercusión en la reflexión teológica y espiritual. Es interesante ver cómo se fue desplazando el eje de la discusión teológica a lo largo de la historia.
Presentamos muy esquemáticamente los grandes temas de discusión:
1- Al comienzo del cristianismo se cuestionó si Jesús era verdaderamente Dios o solo un hombre especial. La discusión centraba su atención en el seno de la Trinidad.
2- Luego se comenzó – sin dejar lo anterior, en teología los problemas no se agotan- a cuestionar la relación en Jesús de lo divino y lo humano. Cómo compatibilizar las dos naturalezas con la persona única puesta del lado de lo divino.
3- Hoy la cuestión se centra en el hombre y la diferencia hombre – mujer. ¿El genero es una diferencia esencial o una construcción cultural y por lo tanto una opción libre?.

-La complementariedad varón-mujer es no solo biológica y psíquica, es también ontológica
[1]

La complementariedad biológica y psíquica se evidencian desde las ciencias experimentales y de la salud, lo que hay que explorar es esa tercera complementariedad de la que poco se ha hablado aun. Aquí lo haremos brevemente. Si el sexo, como hemos visto, configura la persona misma, se pude hablar de dos tipos de personas, la persona masculina y la persona femenina. Por otra parte, la persona se caracteriza por su donación de sí, en lo que consiste el amor. El amor siempre requiere apertura. Pero abrirse no es siempre salirse de sí mismo. También puede significar que los demás entren en uno. Blanca Castilla de Cortaza piensa que las explicaciones clásicas del amor como éxtasis son visiones masculinas del amor
[2]. ¿Por qué? Porque la mujer ama fundamentalmente acogiendo.
Salir y acoger. ¿Cómo conocer esta apertura diferente y complementaria
Para decir de un modo resumido el distinto modo que tiene de abrirse y de darse el varón y la mujer, se podría decir que la apertura constitutiva que tiene cada persona tiene dos modalidades: el varón se abre de un modo peculiar: hacia fuera, La mujer también se abre a los demás con su modo: hacia dentro, acogiendo.
En este sentido, el modo de procrear, aunque indudablemente no es el único ni el más importante modo de amar, presenta de una manera plástica lo que se quiere decir. El varón al darse sale de sí mismo. Saliendo de él se entrega a la mujer y se queda en ella. La mujer se da pero sin salir de ella. Es apertura acogiendo en ella. Su modo de darse es distinto al del varón y a la vez complementario, pues acoge al varón y a su amor. Sin la mujer, el varón no tendría dónde ir, sin el varón, la mujer no tendría qué acoger. La mujer acoge el fruto de la aportación de los dos y lo guarda hasta que germine y se desarrolle. Todo este proceso, aunque él es también protagonista, ser realiza fuera del varón.
¿Cómo expresar esta apertura antropológicamente? Es un nuevo campo de la filosofía que Blanca Castilla llama «antropología diferencial».

“Así, si la metafísica trata con substancias y la antropología conjuga pronombres, descubrir la condición sexuada dentro de la persona solo se puede hacer con preposiciones, que son los términos gramaticales que describen las relaciones. Al varón le correspondería la preposición desde, pues parte de sí para darse a los demás. A la mujer le correspondería la preposición en, pues se abre dando acogida en sí misma. La persona varón se podría describir, entonces, con ser-con-desde, y a la mujer, como ser-con-en. ”
[3]

Alguien podría pensar que entonces el acto de ser de cada persona es incompleto. Pero no. Cada uno, varón y mujer, tiene su propio acto de ser, solo que no agota el tipo de actos de ser-con humanos. Si volviéramos a preguntamos en qué dimensión de la persona se enclava la condición sexuada, habría que decir que ambas dimensiones son inseparables, por eso es difícil la respuesta. Sin embargo, en la autopropiedad del propio acto de ser y en la autodeterminación no hay diferencia, sino identidad entre varón y mujer. Parece que es en la dimensión de apertura donde se puede encontrar esa diferencia ontológica complementaria. Este modo de darse diferente y complementario se da en todos los campos y en todas las relaciones humanas heterosexuadas, y apoyándose en la dimensión constitutiva de apertura que la persona tiene podría dar lugar, como se ha dicho, a dos modos de ser persona: la persona femenina y la persona masculina

4. Varón y mujer constituyen una dualidad relacional

La realidad humana sería, entonces o ser-con- desde o ser-con-en. Ahí radicaría la principal diferencia entre varón y mujer; en dos tipos de personas distintas, que se abren entre sí de un modo respectivo diferente y complementario.
La diferencia sexual humana se trataría, entonces, de una diferencia en el interior mismo del ser. Y teniendo en cuenta que el ser humano es personal, sería una diferencia en el seno mismo de la persona. En efecto, lo distinto a la persona -en su mismo nivel- tiene que tener el mismo rango, no puede ser, por tanto, sino otra persona.
Afirmar que la diferencia varón-mujer es una diferencia en la persona supone, por otra parte, haber anclado la diferencia definitivamente en la igualdad varón y mujer, cada uno es persona. Tienen la misma categoría; la diferencia entre ellos posee el mismo rango ontológico. La diferencia no rompe la igualdad. Y es;" personas distintas al ser complementarias y ontológicamente forman una unidad, que Karol Wojtyla ha denominado “unidualidad”.
[4]. Y esta unidualidad de la que procede la familia tiene consecuencias, o debería tenerla, en todo el campo laboral y cultural. [5]. Lamentablemente muchas veces el reconocimiento de las diferencias y la constatación de la complementariedad se cristalizaron en subordinación y sometimiento de la mujer por el varón basados en un sistema patriarcal y machista que no se puede de ningún modo justificar ni el la naturaleza y menos aún en la revelación
Todas estas cuestiones planteadas por Karol Wojtyla suponen una revolución pacífica, no solo en el campo de la teoría antropológica, sino también sino también en el ordenamiento social.
Criterio constructivista de género

Según esta postura no hay dudas que las conductas sexuales construidas socialmente tienen un fundamente fisiológico pero la fisiología nunca puede proporcionar pasión, elección de objeto, identidad o motivos. Estos provienen de la dinámica y cambiante construcción social. El cuerpo como tal no produce su propia significación. Son las relaciones sociales y la estructura psíquica las que construyen esos significados.
Esta escuela que nos habla de la construcción social de la significación sexual se contrapone con la escuela “esencialista” que sostiene que existe una explicación que se construye a partir de un ser específico, de una ontología preexistente, de una naturaleza o de una identidad que está más allá de la construcción de significados sociales.
En cambio la escuela constructivista afirma que la interpretación histórica de la sexualidad supera el esencialismo sexual porque, si aceptamos que nuestra identidad se construye en un marco relacional, no podemos afirmar que nuestras identidades o nuestras posibilidades de conducta o de relación sean fijas e invariables. Las relaciones sociales son las que dan sentido y riqueza a nuestra comprensión de la sexualidad. Esas relaciones van construyendo la identidad en el tiempo y en el espacio. Esta forma de ver la identidad sexual nos lleva a poner el énfasis en lo que hacemos y no en los que somos. Nuestra comprensión de la sexualidad, desde esta perspectiva constructivista, nos lleva a entenderla como una realidad dinámica, abierta, cambiante y en relación con otros y otras. No se construye en el vacío, se construye junto a otros y otras. Es necesario reconocer que todas nuestras relaciones sexuales, nuestros sentimientos, y lo que pensamos sobre ellos han sido configurados por fuerzas históricas y forman parte de un cuerpo imaginario, simbólico y material fuertemente entrelazado.
Estos conceptos sobre la sexualidad forman parte de la cultura en la cual vivimos que a su vez “es un proceso social de producción de sentido en relación con los hechos socioeconómicos [y sexuales] y no debe ser estudiada fuera del sistema socioeconómico y de los hechos sociales” Todo texto exige su contexto como para poder comprender el encuadre teórico que nos permite comprender su formulación actual[6]

[1] Sostenida por el magisterio actual de la Iglesia. Cfr. Teologia del cuerpo de Juan Pablo II, en las audiencias generales de los miércoles desde 1980 a 1984
[2] Blanca Castilla de Cortaza Larrea Varón y Mujer en la teología del cuerpo de Juan Pablo II. Arvo Net, 2 de marzo de 2006

[3] Blanca Castilla de Cortaza oc
[4] Carta a las mujeres, VI-1995, n. 8.
[5] Ibidem
[6] Cfr. Elisabeth Schuster Fiorenza: “In memory of Her: A Feminist Theological Reconstruction of Christian Origins. Crossroads, New York. 1992

La sexualidad y la intimidad
Wilkie Au y Noreen Cannon


Nuestros esfuerzos por amamos no pueden excluir a la sexualidad, nuestro yo encamado. Una espiritualidad que niegue al cuerpo, como si no tuviera importancia alguna en la vida del amor a Dios y a los demás, da lugar a una división que acaba por mutilar nuestro crecimiento espiritual. Igualmente dañinas son las actitudes que oponen el cuerpo al espíritu, fomentando la convicción de que la sensualidad y la sexualidad son actitudes anticristianas e incluso pecaminosas. Lejos de eso, una espiritualidad cristiana global considera que la sexualidad está intrínsecamente relacionada con nuestra capacidad para amar porque nuestra relación con el prójimo se lleva a cabo en calidad de personas corpóreas y tiene lugar entre seres sexuales. Muchos de cuantos crecimos en ambientes que cultivaban el temor a la sexualidad por tratarse de algo "sucio" o "reprobable," nos acercamos al mundo de la sexualidad como si fuera algo que no tuviera nada que ver con nosotros. A menudo nuestra sexualidad está confinada a la sombra, donde se ve rechazada y condenada al exilio, lo que hace que nuestros corazones se enfríen y resulte imposible una entrega generosa y gozosa.
Toda la cuestión de la sexualidad está rodeada de ansiedad, prejuicios, culpa y una absoluta ignorancia, hasta el punto de que tenemos que acordamos una y otra vez del verdadero sentido de la encarnación, esto es, que Dios se hizo carne para ser uno con nosotros. Cristo, la Palabra hecha carne, estableció su hogar en el cuerpo humano, "puso su carpa entre nosotros", que también es para nosotros nuestro hogar. Cuando negamos la bondad de nuestros cuerpos, estamos rechazando a Dios, que escogió tener un cuerpo. Aunque la sexualidad de Jesús no se menciona de forma explícita en los Evangelios, no debemos pensar por ello que Jesús no fue tan humano como nosotros o que fue un ser asexuado, con mayor proporción de espíritu que de cuerpo. Por el contrario, el retrato que tenemos de Jesús a través de los Evangelios refleja la figura de un hombre cuya sexualidad irradiaba hacia los demás, incorporándolos en una vinculación íntima con su persona. Con frecuencia, movido por la compasión, se acercaba espontáneamente a tocarles (Mc 1, 42), a darles de comer (Mc 6, 30-34), o los abrazaba (Mc 10, 16) dando muestras de un amor tan grande que necesitaba ser expresado más allá de las palabras, con todo el cuerpo. Como seguidores de Jesús, la sexualidad tiene una importancia central en nuestro viaje hacia la integración y la santidad. Tan sólo cuando nos sintamos en casa en nuestro cuerpo, aceptando la gracia que supone sabemos seres sexuales, seremos capaces de abordar libre y confiadamente las relaciones y compromisos que acompañan a la vivencia del amor.

*

MARTES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2009

“…nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí”

GUÍA PARA LA ORACIÓN: Los pasos que te pueden ayudar para la oración, son:

.: PREPARACIÓN de la Oración: BUSCO UN LUGAR donde pueda rezar, determino el TIEMPO DE ORACIÓN, también una POSTURA CORPORAL cómoda y relajada, ME TRANQUILIZO, tomo conciencia de las SENSACIONES, SONIDOS, la RESPIRACIÓN y del SILENCIO.

.: Me dispongo a sentirme en la PRESENCIA DE DIOS Me presento ante Él. Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce…

# OFREZCO este momento de oración, para que sea un momento de encuentro con Dios, y me ofrezco a mí mismo con todo lo que soy.

# ORACIÓN PREPARATORIA [EE 46]: “Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.”

# PREÁMBULOS1º) COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR: [EE 47].2º) PETICIÓN: será “demandar/pedir a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo” [EE 48].
…………………………………………………………………………………………………………..

.: ESCUCHO A DIOS Leo despacio el texto con el que voy a rezar GUSTANDO cada palabra, cada frase, cuando encuentro algo con un sabor especial o donde siento que Dios me habla, ME DETENGO, repito suavemente la frase. No es necesario terminar el texto, lo importante es profundizar y detenerme donde Dios me da a sentir algo especial.

Mc 9, 38-43. 45. 47-48
Juan dijo a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros". Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros. Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos al infierno, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies al infierno. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga". Palabra de Dios

Para Profundizar:
- Jesús nos previene de aparecer como los únicos “liberadores” de nuestros hermanos. Nos dice que tengamos en cuenta que no somos los únicos que trabajamos por el Reino de Dios. No somos los únicos que podemos acompañar, solucionar problemas. Existen otros hermanos, que también están en la misma tarea que nosotros aunque no sean “de los nuestros”.

Tal vez los discípulos (nosotros mismos) no tenían claro o no recordaban que su pertenencia al grupo de Jesús fue un don de pura gratuidad; ninguno de ellos presentó ante Jesús un concurso de méritos para ser elegido; fue Jesús quien se presentó ante ellos, se les atravesó a cada uno por su camino y los llamó, aun a sabiendas de que no eran ni los mejores ni lo más representativo de su sociedad. En ese sentido también otros y otras pueden seguir siendo llamados. En cada hombre y en cada mujer Dios ha sembrado las semillas del bien; cómo y cuándo esas semillas comienzan a germinar y dar frutos, eso es decisión de cada uno.

El escándalo al que se refiere Jesús, es creernos más importantes, es considerarnos parte del pueblo elegido de Dios. El escándalo es ponernos en el lugar de superiores en lugar de servidores… Esta ambición pondría en peligro la adhesión de “los pequeños” a Jesús.

En nuestra vida tenemos que hacer opciones. Elegir, implica dejar de lado cosas que pueden ser buenas. Y otras opciones son entre el éxito y el fracaso. Toda actividad (simbolizada por la mano), conducta (el pie) o aspiración (el ojo), que busca prestigio y superioridad, está viciada y hay que , con ayuda, intentar sacarla de nuestra vida porque pone en peligro la fidelidad al mensaje y bloquea el desarrollo personal.

Ø ¿Somos capaces de aceptar otros puntos de vista, otras opiniones en nuestra vida?
Ø ¿Somos capaces de dialogar, discutir, ponernos de acuerdo con personas que piensan distinto de nosotros?
Ø ¿Somos capaces de compartir logros, premios, felicitaciones?
Ø En mi trabajo, mi casa, mis apostolados… ¿estoy en el lugar de ser servido o de servidor?
Ø Que actividades, conductas, aspiraciones debo dejar de lado para poder crecer en mi vida de relación con Dios, con migo mismo y con mis hermanos?


.: Hablo con Dios: Coloquio: es un diálogo libre de corazón a corazón, con Jesús.
hablarle como respuesta a lo que he visto. Es el momento de ofrecerme por entero ante un don tan grande, comprometiendo toda mi libertad y toda mi voluntad.
Hablo con sinceridad pidiendo una gracia, o un consejo, exponiendo una preocupación, pidiendo perdón, haciendo una pregunta, alabando a Dios…

Me despido con reverencia, y le doy gracias por este encuentro.
Termino con una oración, puede ser un Padre Nuestro



Toma Señor [EE 234]
Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad,
todo mi haber y poseer; Vos me lo diste, a Vos, Señor, lo torno;
todo es tuyo, disponed a tu voluntad;
dame tu amor, dame tu gracia, que ésta me basta.
:..::

MARTES 15 DE SEPTIEMBRE DE 2009

TALLER IGNACIANO

GUÍA PARA LA ORACIÓN (iremos ahondando en los distintos momentos)

Los pasos que te pueden ayudar para la oración, son:
§ Preparación de la Oración
§ Presencia de Dios
§ Escucho a Dios
§ Hablo con Dios: COLOQUIO
§ Examen de la oración

.: PREPARACIÓN de la Oración => BUSCO UN LUGAR donde pueda rezar, determino el TIEMPO DE ORACIÓN, también una POSTURA CORPORAL cómoda y relajada, ME TRANQUILIZO, tomo conciencia de las SENSACIONES, SONIDOS, la RESPIRACIÓN y del SILENCIO.

.: Me dispongo a sentirme en la PRESENCIA DE DIOS => le abro la puerta de mi corazón a Jesús. Busco encontrar en mi interior la presencia del Señor, y eso es lo único importante… Me presento ante Él. Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce…

# OFREZCO este momento de oración, para que sea un momento de encuentro con Dios, y me ofrezco a mí mismo con todo lo que soy.

# ORACIÓN PREPARATORIA [EE 46]: “Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.”

# PREÁMBULOS

1º) COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR: [EE 47].

2º) PETICIÓN: será “demandar/pedir a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo” [EE 48].

.: ESCUCHO A DIOS => Leo despacio el texto con el que voy a rezar GUSTANDO cada palabra, cada frase, cuando encuentro algo con un sabor especial o donde siento que Dios me habla, ME DETENGO, repito suavemente la frase, trato de meditar con el corazón, con los afectos. No es necesario terminar el texto, lo importante es profundizar y detenerme donde Dios me da a sentir algo especial. No se trata ni de pensar, ni de hacer reflexiones, sino SENTIR Y GUSTAR INTERNAMENTE.

.: Hablo con Dios: COLOQUIO: es un DIÁLOGO LIBRE de corazón a corazón, con EL SEÑOR JESÚS, con EL PADRE y/o con MARÍA, inspirado por el ESPÍRITU SANTO, con quién también podemos charlar…
Es un MOMENTO PARA ESTAR CON DIOS, no para sacar conclusiones.
Es el tiempo privilegiado para HACER MEMORIA ANTE DIOS DE LO QUE HE DESCUBIERTO y para HABLARLE COMO RESPUESTA A LO QUE HE VISTO. Es el momento de OFRECERME POR ENTERO ANTE UN DON TAN GRANDE, COMPROMETIENDO TODA MI LIBERTAD Y TODA MI VOLUNTAD.

En el coloquio mi yo habla a un Vos, a partir de lo que se me ha dado en esta oración en particular. Hablo con sinceridad pidiendo una gracia, o un consejo, exponiendo una preocupación, pidiendo perdón, haciendo una pregunta, alabando a Dios…
El coloquio es también EL TIEMPO DE LA OFRENDA en el que me ofrezco SIN RESERVAS para vivir lo que he descubierto, uniéndome al Padre para ser sólo uno con Él.
Me despido con reverencia, y le DOY GRACIAS por este encuentro.
Termino con una ORACIÓN, puede ser un Padre Nuestro, el Gloria, o cualquier otra.


En los próximos talleres veremos: EXAMEN – REGLAS DE DISCERNIMIENTO.


PUNTOS

“En el camino de la vida… aprendiendo a volverme como niño”

.: PREPARACIÓN de la Oración
.: Me pongo en la PRESENCIA DE DIOS
.: Petición: "Señor, que sepa ser servidor de mis hermanos"

.: ESCUCHO A DIOS: Mc 9, 30-37
Jesús atravesaba la Galilea junto con sus discípulos y no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará". Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: "¿De qué hablaban en el camino?" Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos". Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: "El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a Aquél que me ha enviado".


EL NIÑO REPRESENTA A LOS PRIMEROS
P. Víctor M. Fernández (http://www.san-pablo.com.ar/lit)

Jesús había advertido claramente a sus discípulos que se cuidaran de la levadura de los fariseos y de Herodes, celosos de su poder y capaces de defender ese poder a costa de todo. Sin embargo, la tentación del poder y la gloria se cierne también sobre la comunidad de los discípulos, y Jesús le sale al paso. Les enseña que, así como él renunció a un poder terreno y a una gloria mundana, los discípulos deben también alejarse de las pretensiones de dominio. Todo deseo de alguna autoridad sobre los demás, debe transformarse en un deseo de servir a todos desde el último lugar.
Resulta grosero que, luego que Jesús anunciara una vez más su muerte y su resurrección, los discípulos, que no lograban entrar en esa lógica de entrega, se pusieran a discutir quién de ellos era el más grande. Pero Jesús les muestra que, en la lógica del Reino el más grande es el que se hace el último, el que sirve. Por eso el niño representa a los preferidos, a los primeros. El discípulo, si quiere ser agradable a los ojos de Jesús, deberá hacerse pequeño como un niño y aparecer ante los demás con la sencillez de un pequeño.
Esta actitud de Jesús es importante, ya que lo diferencia de las autoridades religiosas de su época, preocupadas por su poder y su prestigio social. A ellos no podían interesarles los niños, porque ellos no contaban a nivel social, no opinaban, no tenían dinero, no eran consultados, no tenían peso político. Detenerse ante un niño era perder el tiempo. Pero Jesús prefería precisamente a los que no cuentan.
El Señor quiere que sus discípulos entren en otro estilo de vida, en otra forma de relacionarse. Jesús quiere liberarlos de esa dinámica social donde lo que más interesa es adquirir poder y desea conducirlo hacia una intensa búsqueda del bien común y el servicio a los demás.


PARA PROFUNDIZAR: Jesús con su Palabra me habló al corazón, me hizo sentir cosas, este es el momento de hablarle desde el mío porque tan grande es su amor por mí, que ha dado la vida para que yo VIVA... Él se convirtió en mi “servidor”, y yo frente a este Misterio, ¿qué le digo? ¿qué me pasa adentro al contemplarlo?
Puedo hablar con María, ella es “la servidora fiel”, le entrego mis miedos y dudas, le pido ayuda y consejo…

.: COLOQUIO
Le damos Gracias por tantos bienes y tantos dones recibidos... Rezamos el Gloria al finalizar.

.: EXAMEN de la Oración: tratar de descubrir lo que paso durante el tiempo de oración. Poner por escrito las gracias recibidas, los frutos alcanzados y también las luchas y tentaciones vividas, prestando especial atención a los momentos donde sentimos a Jesús cerca en esta oración.

:...