Martes 5/04 Misa de comienzo y oración

Querid@s amig@s; El martes pasado comenzamos los encuentros con una hermosa Eucaristía que presidió Hugo Pisana sj. Luego, Cecilia nos compartió unos puntos muy profundos para rezar y compartir.
Los esperamos este martes 12 de abril para tener el primer Taller Ignaciano del año. Estos talleres tienen la finalidad de acercarnos y conocer un poco más "el modo y orden" que nos dejó San Ignacio en los Ejercicios Espirituales.
Recuerden que comenzamos con la Misa a las 20 hs.

A continuación transcribimos los puntos para rezar del martes pasado.


"El Maestro está aquí y te llama".

.: Preparación de la Oración

Recordemos los pasos: busco un lugar donde pueda rezar, determino el tiempo de oración, también una postura corporal cómoda y relajada, me tranquilizo, tomo conciencia de las sensaciones, sonidos, la respiración, y del silencio

.: Petición: “Señor, que pueda sentir y responder a tu llamado”

.: Escucho a Dios: Jn 11, 1-45. Muerte de Lazaro y el consuelo a las hermanas.

Había un hombre enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de María y de su hermana Marta. María era la misma que derramó perfume sobre el Señor y le secó los pies con sus cabellos. Su hermano Lázaro era el que estaba enfermo. Las hermanas enviaron a decir a Jesús: "Señor, el que tú amas, está enfermo". Al oír esto, Jesús dijo: "Esta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella". Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro. Sin embargo, cuando oyó que éste se encontraba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. Después dijo a sus discípulos: "Volvamos a Judea". Los discípulos le dijeron: "Maestro, hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y quieres volver allá?". Jesús les respondió: "¿Acaso no son doce las horas del día? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; en cambio, el que camina de noche tropieza, porque la luz no está en él". Después agregó: "Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy a despertarlo". Sus discípulos le dijeron: "Señor, si duerme, se sanará". Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Jesús se refería a la muerte. Entonces les dijo abiertamente: "Lázaro ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado allí, a fin de que crean. Vayamos a verlo". Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: "Vayamos también nosotros a morir con él". Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaro estaba sepultado desde hacía cuatro días. Betania distaba de Jerusalén sólo unos tres kilómetros. Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa. Marta dijo a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aún ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará". Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día". Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?". Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo". Después fue a llamar a María, su hermana, y le dijo en voz baja: "El Maestro está aquí y te llama". Al oír esto, ella se levantó rápidamente y fue a su encuentro. Jesús no había llegado todavía al pueblo, sino que estaba en el mismo sitio donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban en la casa consolando a María, al ver que ésta se levantaba de repente y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí. María llegó adonde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto". Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: "¿Dónde lo pusieron?". Le respondieron: "Ven, Señor, y lo verás". Y Jesús lloró. Los judíos dijeron: "¡Cómo lo amaba!". Pero algunos decían: "Éste que abrió los ojos del ciego de nacimiento, ¿no podía impedir que Lázaro muriera?".

.: Para profundizar: Vuelvo a leer la lectura intentando ver las personas, escuchar lo que hablan y mirar lo que hacen.

v Esta lectura tiene mucho para reflexionar y rezar, en este día me detengo en dos gestos o situaciones que se nombran y las siento como plena vivencia humana.

v La primera es el momento en que Marta le dice a Maria “El Maestro esta aquí y te llama”, Maria deja todo y va a su encuentro, sabe que lo necesita, comparte su dolor, angustia, confusión con Él. Hoy nos podemos decir: “El Maestro esta aquí y te llama”, ¿Cómo respondemos a ese llamado? ¿Qué necesidades tenemos para compartir en ese llamado? ¿Me dispongo a ese llamado? ¿Tuve momentos en que sentí el llamado de Dios a través de otra persona?

v El segundo momento, pero no el menos importante, es el versículo “Jesús lloro”, donde nos muestra un hombre cercano, una persona que esta con nosotros, que comparte sus sentimientos y no se aísla para hacer su duelo, al contrario, Jesús llamo a Maria para compartir con ella su llanto. Encontramos a un Jesús íntimo con nosotros. ¿Encontramos en nuestras vidas a un Jesús íntimo?

.: Hablo con Dios: hablo con Él con plena confianza. Comparto con la alegría de sentirme llamado, sentirme acompañado. Me imagino una conversación cara a cara y me permito “perder” el tiempo en su compañía. Terminemos nuestra oración, dando Gracias por lo que Dios nos regala hoy…Podemos rezar el Gloria.


.: Examen de la Oración:
El examen es volver a mirar, a recordar, para describir lo que me pasó durante la oración… Entonces con todo mi ser y en especial las tres potencias:

– Memoria: sentimientos, afectos, re-cordis Y (recordar)

– Entendimiento: ideas, conexiones, reflexiones, comparaciones

– Voluntad: deseos, ganas, opciones

Miro las imágenes, los pensamientos que surgieron a raíz de las imágenes y los sentimientos que se me producen a raíz de las imágenes y pensamientos… Lo fundamental es: ¿Qué es lo que me pasó? ¿Cómo me quedé? ¿Qué mociones (movimientos) descubro que tuve? Describir y Escribir.

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Comenzando el Año con la Cuaresma...

Querid@s compañer@s de Camino de Encuentros Ignacianos... nuevamente comenzando a transitar un año más que seguramente muchos estamos esperando para volver a reencontrarnos y compartir esos martes que se hacen tan deseados durante la semana.

Pronto les avisaremos la fecha de comienzo.

Queremos comenzar a peregrinar juntos esta cuaresma y por eso compartimos con ustedes el mensaje del arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Bergoglio sj, para el inicio de la cuaresma.

Gesto solidario de Cuaresma 2011

Buenos Aires 9 de marzo de 2011

El ayuno que Dios quiere

Los criterios inmediatistas y eficientistas poco a poco han invadido nuestra cultura. El máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo, la inmolación del esfuerzo, del tiempo, de valores profundos y hasta de afectos vitales en vistas a un objetivo de corta duración que se presenta como plenificante en lo social o económico. De esta filosofía de vida, casi aceptada universalmente, no está exenta la vida de fe de los cristianos. Si bien la fe del discípulo se afianza y crece en el encuentro con Jesús vivo, que llega a todos los rincones de la vida y se nutre en la experiencia de ponerse de cara al evangelio para vivirlo como buena noticia que ilumina el andar cotidiano, podemos correr el riesgo de mirarlo de “reojo” y quedarnos sólo con una parte.

Hace algunos domingos, después de pronunciar el Sermón del monte, Jesús nos dijo “para que vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en los cielos”. Frente a esta palabra tan determinante podemos conformarnos con hacer algunas buenas obras y darnos por satisfechos. La propuesta del Señor es más ambiciosa. Nos propone un obrar “desde la bondad” que tiene su raíz en la fuerza del Espíritu que se derrama dinámicamente como don de amor para todo nuestro vivir. No se trata solamente de hacer obras buenas, se trata de obrar con bondad. Estamos en la puerta de la cuaresma y la tentación que podemos tener es la de reducirla a ciertas buenas prácticas que finalizan en la pascua, desperdiciando el caudal de gracia que puede significar este tiempo de conversión para toda nuestra vida.

Nuestro ayuno cuaresmal puede ser rutinario y llegar a ser un gesto maniqueo más que profético consistente en «cerrar la boca», porque la materia y los alimentos son impuros: cuando el ayuno que Dios quiere es partir el propio pan con el hambriento; privarnos no sólo de lo superfluo, sino aún de lo necesario para ayudar al los que tienen menos; dar trabajo al que no lo tiene curar a los que están enfermos en su cuerpo o en su espíritu; hacernos cargo de los que sufren el azote de la droga o ayudar a prevenir la caída de tantos; el denunciar toda injusticia; el trabajar para que tantos, especialmente chicos en la calle, dejen de ser el paisaje habitual; el dar amor al que está solo y no sólo al que se nos acerca.

No creamos que es el comer o el ayunar lo que importa. Lo que hace verdadero el ayuno es el espíritu con que se come o se ayuna. Si pasar hambre fuera una bendición, serían benditos todos los hambrientos de la tierra y no tendríamos porque preocuparnos. «Ningún acto de virtud puede ser grande si de él no se sigue también provecho para los otros... Así pues, por más que te pases el día en ayunas, por más que duermas sobre el duro suelo, y comas ceniza, y suspires continuamente, si no haces bien a otros, no haces nada grande».San Juan Crisóstomo

Jesús ayunó según la tradición de su pueblo pero también compartió la mesa de ricos y pobres, de los justos y pecadores. (Mt. ll,l9).

Ayunemos desde la solidaridad concreta como manifestación visible de la caridad de Cristo en nuestra vida. Así tiene sentido nuestro ayuno como gesto profético y acción eficaz. Así cobra sentido nuestro ayunar para que otros no ayunen. Ayunar es amar.

Necesitamos vivir la profundidad de no darle tanta importancia a la comida de la que nos privamos sino a la comida que posibilitamos a un hambriento con nuestras privaciones. Que nuestro ayuno voluntario sea el que impida tantos ayunos obligados de los pobres. Ayunar para que nadie tenga que ayunar a la fuerza.

Iniciando la cuaresma, benditos sean estos cuarenta días si nos entrenan el corazón en la actitud permanente de partir y repartir nuestro pan y nuestra vida con los más necesitados. Nuestro ayuno no puede ser dádiva ocasional sino una invitación a crecer en la libertad por la cual experimentamos que no es más feliz el que más tiene, sino el que más comparte porque ha entrado en la dinámica del amor gratuito de Dios.

Estamos en un tiempo marcado por la misión, no como gesto extraordinario sino como un modo de ser Iglesia en Buenos Aires. Cada gesto pastoral deseamos que no se agote en sí mismo sino que marque una brecha, genere una actitud que permanezca. En esta línea, queremos que el gesto solidario de cuaresma que realizamos desde hace ya varios años, nos permita rubricar el anuncio de la buena noticia, de que por el bautismo somos una familia que siente y vive como propias las angustias y dolores de todos, y todos los días del año.

Quiero agradecerles todo lo que se ha podido realizar a través de los gestos solidarios de los años anteriores y los animo a que la caridad viva sea el signo que acredite nuestras palabras de anuncio del Reino.

Que Dios los bendiga y le regale una Santa Cuaresma vivida den el amor de Dios por su pueblo

Cardenal Jorge Mario Bergoglio S.J.

Martes 16/11: Encuentro de Oración

Hoy como ayer y siempre… Cristo reina

"no el mucho saber harta y satisface el alma,

sino el sentir y gustar de las cosas internamente". [EE 2]

Contemplación: “Cómo Dios nuestro Señor aparece a Nuestra Señora[EE 218]

.: Preparación de la Oración

.: Me pongo en la Presencia de Dios

Pido a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.

.: Preámbulos

1º) La Historia: aquí es como después que Cristo expiró en la cruz el cuerpo quedó separado del alma, y con él siempre unida a la Divinidad. La bienaventurada alma –igualmente unida a la Divinidad- descendió al infierno, de donde sacó las almas de los justos; regresando al sepulcro y resucitando se apareció, en cuerpo y alma, a su bendita Madre.

2º) Composición viendo el lugar: aquí será ver la disposición del santo sepulcro y el lugar o casa de Nuestra Señora; observando detalladamente todas las partes, en particular la habitación o el oratorio, etc.

3º) Pedir lo que deseo: aquí será pedir: gracia para alegrarme y gozarme intensamente de tanta gloria y gozo de Cristo nuestro Señor” [EE 221]

.: Puntos:

1°) Ver las personas de la contemplación, y reflictiendo en mí mismo procurar sacar algún provecho.

2°) Escuchar lo que hablan y sacar algún provecho.

3°) Mirar lo que hacen y sacar algún provecho.

4°) Considerar cómo la Divinidad, que en la pasión parecía esconderse, ahora aparece y se manifiesta tan milagrosamente en la santísima Resurrección, mediante los verdaderos y santísimos efectos de ella.

5°) Mirar el oficio de consolar que ejerce Cristo nuestro Señor, comparándolo con el modo con que suelen consolarse los amigos, unos a otros, recíprocamente.


Para profundizar:

La Resurrección de Cristo Nuestro Señor y la primera Aparición Suya [EE 299]

Primero: apareció a la Virgen María; cual aunque nada se diga en la Escritura, se sobreentiende diciendo que se apreció a tantos otros, porque la Escritura supone que tenemos entendimiento como está escrito: “¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender?

.: Coloquio… a María para que me alcance de su Hijo, después rezar un Ave María. Pedir otro tanto al Hijo para que me lo alcance del Padre y decir el “Alma de Cristo”. Finalmente pedir lo mismo al Padre, para que Él me lo conceda, rezar después un Padre Nuestro.


: Examen de la Oración:

El examen es volver a mirar, a recordar, para describir lo que me pasó durante la oración… Entonces con todo mi ser y en especial las tres potencias:

Memoria: sentimientos, afectos, re-cordis Y (recordar)

Entendimiento: ideas, conexiones, reflexiones, comparaciones

Voluntad: deseos, ganas, opciones

Miro las imágenes, los pensamientos que surgieron a raíz de las imágenes y los sentimientos que se me producen a raíz de las imágenes y pensamientos…

Lo fundamental es: ¿Qué es lo que me pasó? ¿Cómo me quedé? ¿Qué mociones (movimientos) descubro que tuve? Describir y Escribir.


Oraciones

Toma Señor: Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad, todo mi haber y poseer; Vos me lo diste, a Vos, Señor, lo torno; todo es tuyo, disponed a tu voluntad; dame tu amor, dame tu gracia, que ésta me basta. [EE 234].

Alma de Cristo…

Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti,

para que con tus santos te alabe,

por los siglos de los siglos. Amén.